Júper, perro antidroga de la Guardia Civil de Granada, murió a los 13 años tras participar en más de 15 toneladas de hachís y 300 detenciones.
El can del Servicio Cinológico participó en controles e investigaciones en Granada, fue distinguido dos veces al Mérito Canino y colaboró con FRONTEX en Croacia.
La Comandancia de la Guardia Civil de Granada ha despedido a Júper, uno de los perros detectores de droga más destacados de su Servicio Cinológico. El animal murió a los 13 años después de una carrera operativa estrechamente vinculada al Puerto de Motril y a las principales carreteras de la provincia.
Más de 15 toneladas de hachís localizadas
Durante sus años de servicio, el olfato de Júper permitió localizar estupefacientes ocultos en vehículos, camiones, equipajes y compartimentos preparados para el contrabando. La Guardia Civil atribuye a sus intervenciones la aprehensión de más de 15 toneladas de hachís, además de cantidades relevantes de cocaína, marihuana, otras drogas y dinero en efectivo. Su trabajo también contribuyó a la detención de más de 300 personas relacionadas con el tráfico de drogas.
Entre las operaciones recordadas por la Comandancia figura la localización, en marzo de 2021, de 763 kilos de hachís y 25 kilos de marihuana ocultos entre los palés de un semirremolque. En 2015 detectó 306 kilos de hachís en el doble fondo del techo de un vehículo. Tres años después intervino en el hallazgo de 482 kilos escondidos en la cabina de un camión y, meses más tarde, de otros 728 kilos distribuidos en dobles fondos de otro semirremolque.
Un pionero en misiones internacionales
Júper fue el primer perro detector de estupefacientes enviado por FRONTEX a Croacia para colaborar en actuaciones contra redes dedicadas al tráfico de personas. Su trayectoria le valió ser el primer perro distinguido con la Mención de Honor al Mérito Canino de la Guardia Civil y el único que recibió el reconocimiento en dos ocasiones.
El can continuó participando en servicios hasta fechas recientes. En julio de 2025 volvió a resultar determinante al detectar cerca de tres kilos de hachís en el doble fondo de un camión procedente de Tánger en el Puerto de Motril.
El binomio formado con su guía
La Guardia Civil ha destacado el vínculo entre Júper y Paco, el agente que lo adiestró, cuidó y acompañó durante toda su vida. El rendimiento de un perro policial no depende únicamente de sus capacidades naturales: exige entrenamiento constante, confianza con su guía y adaptación a escenarios cambiantes. La despedida de Júper pone también el foco en esos binomios, una herramienta especializada que combina técnica, disciplina y convivencia diaria.
