Cae una red que copiaba DNI's en Granada
La Policía Nacional atribuye a la organización más de 400.000 euros en estafas a unas 300 víctimas
La Policía Nacional ha desarticulado en Granada una organización criminal que habría estafado más de 400.000 euros a unas 300 personas mediante el uso fraudulento de copias de DNI. La operación, denominada Minority Report, se saldó con la detención de once hombres y una mujer, de entre 19 y 42 años, nueve de ellos con antecedentes policiales. Se les imputan delitos de estafa, usurpación del estado civil, falsedad documental, descubrimiento y revelación de secretos, y pertenencia a organización criminal.
La mecánica del fraude consistía en obtener copias de documentos de identidad de personas reales y utilizarlas para contratar tarjetas SIM prepago. Con esas identidades, la red solicitaba microcréditos y préstamos rápidos destinados a compras online. La mayoría de los perjudicados no sabía que se estaban realizando operaciones a su nombre.
Una de las piezas clave de la trama era una trabajadora de una tienda de telefonía situada en un centro comercial de Granada capital. Según la investigación, esta persona realizaba copias de los DNI de clientes y facilitaba la documentación al entramado. Después, otro miembro de la organización, trabajador de una empresa de paquetería, desviaba productos adquiridos fraudulentamente para entregarlos en direcciones controladas por el grupo.
Los créditos se utilizaron para financiar la compra de videoconsolas, tabletas, televisores, patinetes eléctricos de alta gama, ordenadores, teléfonos móviles, colchones e incluso una mini motocicleta. También se emplearon para costear operaciones estéticas, implantes dentales, injertos capilares, rejuvenecimiento facial o mamoplastias. Muchos productos eran luego revendidos por debajo del precio de mercado.
Durante los registros, los agentes intervinieron unas 250 tarjetas SIM prepago, numerosas copias de documentos de identidad, más de 260 plantas de marihuana y terminales móviles con más de un millar de fotografías de DNI, más de 150 imágenes de tarjetas bancarias y cerca de 300 capturas de pedidos online. Uno de los principales investigados ingresó en prisión.
El caso revela el valor del DNI como activo criminal. Una simple copia puede activar líneas telefónicas, créditos y compras si no existen controles suficientes. Para ciudadanos y empresas, la lección preventiva es clara: no entregar imágenes del documento de identidad sin necesidad, exigir canales seguros y vigilar comunicaciones de entidades financieras por operaciones no solicitadas.
