Tiroteado antes de declarar en juicio.
Un acusado por un crimen de 2019 en Marbella resultó herido en Pizarra la víspera del juicio
Uno de los acusados por un tiroteo ocurrido en Marbella en 2019, en el que murió un hombre y otro resultó herido, recibió dos impactos de bala en Pizarra, Málaga, la noche anterior al inicio previsto del juicio con jurado popular. El incidente obligó a suspender la vista oral, que debía comenzar esa semana, al quedar el acusado ingresado en un hospital.
Según fuentes del caso, el acusado informó de que había recibido un disparo en la zona del tobillo y otro en la espalda o el hombro por parte de unas personas que iban en una moto. La Guardia Civil abrió una investigación por el altercado ocurrido en una barriada de Pizarra, donde un hombre resultó herido de bala.
El juicio ya había sufrido un primer aplazamiento el lunes, cuando el acusado comunicó que había tenido que acudir a urgencias. En aquella ocasión, sostuvo que dos personas con el rostro cubierto y en patinete le habían pinchado, lo que le hizo perder el conocimiento y motivó su traslado hospitalario. Tras verificarse el episodio posterior de los disparos, el magistrado-presidente del Tribunal del Jurado acordó suspender la vista al menos hasta noviembre.
El procedimiento principal se remonta a noviembre de 2019. La Fiscalía solicita penas de 37 años de prisión para uno de los acusados y de 38 años y medio para otros dos por delitos de asesinato, tentativa de asesinato y pertenencia a grupo criminal. Según el relato inicial del Ministerio Fiscal, dos procesados, dentro de un plan preconcebido en el que habría participado un tercero, acudieron con las víctimas al domicilio de una de ellas y allí uno de los acusados supuestamente disparó con un arma corta tipo revólver.
El episodio de Pizarra introduce un elemento de alta complejidad. No solo afecta a la seguridad del acusado, sino también al desarrollo de un juicio por hechos graves. La investigación deberá aclarar si el ataque está relacionado con la causa pendiente, si responde a otro conflicto o si forma parte de una secuencia de amenazas destinada a interferir en el procedimiento.
Desde una perspectiva operativa, los casos con acusados por delitos violentos y posible contexto de grupo criminal exigen valoración de riesgo previa al juicio. La protección de testigos, acusados, víctimas y sedes judiciales puede resultar clave cuando existen antecedentes de violencia armada.
