Desarticulado una red que distribuía billetes falsos.
La Policía Nacional desarticula una red familiar que operaba en Murcia y Alicante
La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a introducir billetes falsos de 200 euros en el circuito comercial de Murcia y Alicante. La operación se saldó con la detención de dos personas, un hombre y una mujer, señalados como presuntos responsables de la distribución de moneda falsa en establecimientos de ambas provincias. La investigación se inició tras detectarse el pago con un billete falso en un comercio de alimentación de la capital murciana.
Las pesquisas fueron desarrolladas por el Grupo de Delincuencia Económica y Fiscal de Murcia, en colaboración con la Brigada de Investigación del Banco de España. Los investigadores identificaron a un clan familiar como responsable de la introducción de los billetes falsificados. Según el informe técnico citado, los billetes intervenidos presentaban una factura de alta calidad, considerada por los especialistas como una de las mejores falsificaciones detectadas en la Unión Europea.
El modus operandi se basaba en seleccionar preferentemente pequeños comercios y grandes superficies sin sistemas electrónicos de verificación. Ese detalle es relevante: el grupo no buscaba solo colocar billetes falsos, sino hacerlo en puntos donde la probabilidad de detección inmediata fuera menor. La red habría llegado incluso a utilizar menores de edad para reducir la sospecha de los empleados durante las transacciones.
Hasta el momento de la información publicada, se habían contabilizado 19 comercios afectados en Murcia, Cartagena, Alcantarilla, Alicante, Orihuela y Crevillente. Durante el registro domiciliario, con apoyo de unidades de Guías Caninos, los agentes localizaron dinero oculto y efectos de alto valor, entre ellos joyas y dispositivos tecnológicos presuntamente adquiridos con los beneficios de la actividad ilícita.
Desde el punto de vista operativo, este tipo de fraude afecta directamente a la economía de proximidad. El pequeño comercio suele disponer de menos herramientas de verificación que las grandes cadenas, y el billete de 200 euros permite obtener cambio legítimo o adquirir productos de valor sin levantar inicialmente sospechas.
Los detenidos han sido imputados por falsificación de moneda y pertenencia a grupo criminal. La clave preventiva para los establecimientos pasa por formar al personal, comprobar marcas de seguridad, rechazar operaciones dudosas y comunicar de inmediato cualquier billete sospechoso. La falsificación de alta calidad exige una respuesta combinada: investigación económica, trazabilidad comercial y coordinación con el Banco de España.
