Dos vigilantes dieron el alto a un hombre que presuntamente intentaba acceder al metro sin pagar. El individuo reaccionó con insultos y patadas y, durante la reducción, mordió a uno de los trabajadores.
Un vigilante de seguridad de Metro Bilbao sufrió una mordedura grave en una mano y diversas contusiones durante una intervención en la estación de Ariz, en Basauri. Dos vigilantes dieron el alto a un hombre que presuntamente intentaba acceder al metro sin pagar. El individuo reaccionó con insultos y patadas y, durante la reducción, mordió a uno de los trabajadores.
La agresión se produjo durante la madrugada en Basauri
Los hechos ocurrieron alrededor de las 2.20 horas del lunes 12 de octubre, en plena celebración de las fiestas de San Fausto. Los dos vigilantes intervinieron cuando detectaron que un hombre trataba de colarse en la estación de Ariz. El sospechoso comenzó a insultarlos y a darles patadas, por lo que los trabajadores lo redujeron en el suelo.
En ese momento, el hombre mordió con fuerza la mano de uno de los vigilantes. El trabajador fue trasladado a una mutua para recibir atención por la herida y las contusiones. La otra persona de seguridad también habría sido objeto de la agresión, aunque no requirió de atención medica.
La Ertzaintza detuvo al presunto agresor
Una patrulla de la Ertzaintza acudió a la estación y detuvo al hombre. Los agentes lo identificaron para que los dos vigilantes pudieran presentar denuncia.
La agresión fue denunciada públicamente por CCOO y USO, que convocaron una concentración frente a las oficinas de Metro Bilbao en apoyo a la plantilla. Los sindicatos reclaman más medios de protección y mejoras en las condiciones laborales del personal de seguridad.
Metro Bilbao anuncia formación ante situaciones de tensión
En declaraciones recogidas por Radio Bilbao-Cadena SER, Metro Bilbao afirmó haber percibido desde la pandemia una mayor irritabilidad social y un aumento generalizado de la violencia verbal, incluidos insultos y amenazas contra personal propio, vigilantes y usuarios. La empresa anunció un curso presencial de prevención y gestión de situaciones de tensión dirigido a cerca de 500 trabajadores, previsto entre enero de 2027 y febrero de 2028.
Los sindicatos consideran que la formación debe acompañarse de medidas concretas de protección y de mejores condiciones para los vigilantes. La sucesión de concentraciones convocadas por la plantilla refleja que la preocupación laboral y de seguridad ya estaba presente antes de este último episodio. La agresión de Ariz vuelve a situar el debate sobre la protección del personal que interviene ante incidentes en el transporte público.
