Bala perdida hiere a una menor en un colegio de Badajoz.
Ocurrió en el colegio San José de Calasanz de Badajoz.
La investigación sobre la herida por arma de fuego sufrida por una menor en el colegio San José de Calasanz de Badajoz mantiene abierta una de las incógnitas más inquietantes de los últimos días en Extremadura: de dónde salió el proyectil que alcanzó a la niña mientras participaba en una actividad deportiva dentro del recinto escolar. La Policía Nacional trabaja con distintas hipótesis y no descarta, por ahora, que pudiera tratarse de una bala perdida.
Los hechos ocurrieron en la tarde del miércoles 15 de abril. La menor, de entre 12 y 13 años según distintas informaciones publicadas, se encontraba en el patio del centro durante unas actividades organizadas en el colegio cuando recibió el impacto en una pierna. La llamada de aviso se registró a las 17.38 horas y alertaba de que una niña había resultado herida en el interior del San José de Calasanz. Tras ello, fue trasladada al hospital para ser atendida.
El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, explicó públicamente que no existía constancia de ningún tiroteo en la zona a esa misma hora, un dato que añade complejidad a la investigación. Es precisamente esa ausencia de avisos previos al 091 la que convierte el caso en un rompecabezas policial: no hay, de momento, un escenario claro de disparo, ni tampoco una secuencia previa de altercados o detonaciones que permita ubicar con rapidez el origen del proyectil.
Los agentes tratan ahora de aclarar varios extremos decisivos. Por un lado, la naturaleza exacta del proyectil. Por otro, su trayectoria y orientación, una cuestión que será clave para saber si la bala llegó de forma directa o tras un posible rebote. Tanto el informe médico como el análisis balístico serán determinantes para reconstruir lo sucedido y establecer si se trató de un disparo efectuado desde el exterior del centro o de otra circunstancia todavía no identificada.
Mientras tanto, el suceso ha provocado una fuerte preocupación entre las familias y el entorno educativo. El centro adoptó medidas de precaución y suspendió temporalmente las actividades en el patio, al tiempo que pidió prudencia y calma mientras avanzan las pesquisas. La menor, según las informaciones difundidas, evolucionaba favorablemente y podía recibir el alta hospitalaria en las horas siguientes. Pero más allá de esa evolución positiva, el episodio deja una imagen perturbadora: una niña herida por un proyectil en el espacio que debía ser uno de los más seguros para ella, el patio de su colegio.
Para acompañarlo con imagen, la foto más lógica sería una del exterior del colegio San José de Calasanz, otra de presencia policial en el entorno o una imagen de recurso de Policía Nacional en Badajoz.
