Agresión en un taxi en Barcelona.
Los Mossos investigan los hechos ocurridos en un taxi de Ciutat Vella; uno de los arrestados fue localizado después en Palma de Mallorca
Tres policías canadienses han sido detenidos por su presunta implicación en una agresión sexual a una mujer que ejercía la prostitución en Barcelona. Los hechos ocurrieron el miércoles 13 de mayo de 2026 en el interior de un taxi, en el distrito de Ciutat Vella, cuando los tres hombres se encontraban en la capital catalana. La víctima denunció posteriormente lo ocurrido y requirió asistencia médica por las lesiones sufridas.
De acuerdo con las informaciones recogidas de diferentes fuentes, uno de los detenidos habría sido quien presuntamente cometió la agresión sexual, mientras que otro habría golpeado a la mujer en la cara cuando esta se resistió. El tercer implicado viajaba en el asiento del copiloto del vehículo. Los hechos se habrían producido cuando los arrestados se dirigían a un hotel y que la mujer se habría negado a participar en una práctica sexual conjunta.
La actuación policial se desarrolló en dos fases. Dos de los sospechosos fueron detenidos en Barcelona por los Mossos d’Esquadra, mientras que el tercero huyó y fue arrestado el viernes en Palma de Mallorca. De los detenidos en Barcelona, uno está acusado de agresión sexual sin penetración y permanecía detenido tras pasar a disposición judicial. El otro quedó en libertad, aunque investigado por un delito de atentado contra agentes de la autoridad por su resistencia en el momento del arresto.
La condición profesional de los investigados, que según los medios citados son policías en Canadá, circunstancia que eleva la relevancia institucional del caso, aunque no modifica la presunción de inocencia ni la necesidad de que la investigación judicial determine responsabilidades concretas.
La policia tiene que determinar el grado de participación de cada uno de los detenidos y si existió una actuación coordinada o diferenciada entre ellos.
La prostitución, especialmente cuando se produce en contextos de nocturnidad, desplazamientos y dependencia de terceros, genera escenarios de riesgo que requieren una respuesta policial rápida y protocolos claros de atención a la víctima.
La causa queda ahora en manos de la autoridad judicial. Los Mossos mantienen abiertas las diligencias para esclarecer los hechos, mientras la investigación deberá fijar con precisión qué ocurrió dentro del taxi, qué papel tuvo cada detenido y qué medidas penales corresponden en función de las pruebas reunidas.
