Agentes de la Guardia Civil durante la Operación Congre contra una banda especializada en viviendas de lujo.
La Guardia Civil ha detenido a dos presuntos integrantes de una organización criminal de origen albanés. Los investigadores buscan a otros seis miembros del grupo, al que atribuyen asaltos por valor de más de dos millones de euros en varias urbanizaciones exclusivas de la isla.
La Operación Congre ha permitido desarticular en Mallorca parte de una organización criminal especializada presuntamente en robos con fuerza en viviendas de lujo. La Guardia Civil ha detenido a dos de sus integrantes y ha identificado a otros seis sospechosos distribuidos por distintos países europeos.
La investigación vincula al grupo con más de 22 asaltos cometidos entre 2025 y 2026. Los robos se concentraron principalmente en urbanizaciones de alto poder adquisitivo situadas en Puerto de Andratx, Badia Gran, Costa d’en Blanes y Bendinat.
El perjuicio económico ocasionado a los propietarios podría superar los dos millones de euros. La banda buscaba dinero, joyas y otros objetos de valor que pudiera sacar de las viviendas y trasladar posteriormente fuera de la isla.
La Operación Congre termina con dos detenidos en Mallorca
La fase operativa se desarrolló el pasado 15 de julio bajo la dirección del Grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Baleares. En el dispositivo también participaron el Grupo de Reserva y Seguridad y agentes del Servicio Cinológico.
Los investigadores practicaron dos entradas y registros en inmuebles situados en Cala Major, en Palma, y Santa Eugènia. Durante las actuaciones fueron detenidos dos hombres de origen albanés considerados presuntos integrantes de la organización.
En los registros, los agentes intervinieron dinero en efectivo, prismáticos, herramientas, tarjetas SIM y cámaras. Según la Guardia Civil, parte de estos efectos podría haber estado preparada para la comisión de nuevos robos.
Los dos arrestados fueron puestos a disposición de la autoridad judicial como presuntos responsables de delitos de pertenencia a organización criminal, robo con fuerza en el interior de viviendas habitadas y falsedad documental.
Taladros y puertas forzadas para entrar en las viviendas
La investigación ha permitido reconstruir el método utilizado presuntamente por la banda. Sus integrantes seleccionaban viviendas situadas en zonas residenciales de alto nivel económico y estudiaban la forma de acceder a su interior.
Para entrar en los inmuebles utilizaban taladros o forzaban puertas y ventanas. Una vez dentro, buscaban objetos de valor que pudieran transportar con facilidad.
Los asaltos se produjeron en viviendas habitadas, una circunstancia que incrementaba el riesgo de que los sospechosos se encontraran con los propietarios o con el personal de los inmuebles.
La Guardia Civil atribuye a la organización más de 22 delitos cometidos a lo largo de aproximadamente un año y medio. El volumen de los golpes, su dispersión geográfica y la elevada valoración de los objetos sustraídos apuntan a una actividad continuada y organizada.
Ocultaban el botín en zulos situados en el monte
Después de cada asalto, los objetos robados no eran trasladados inmediatamente fuera de Mallorca. La organización los ocultaba presuntamente en zulos situados en zonas de monte, donde permanecían hasta que podían ser recogidos y transportados con menor riesgo.
Este procedimiento permitía separar temporalmente a los autores de los efectos sustraídos. Si alguno de ellos era identificado o sometido a un control policial poco después del robo, resultaba más difícil relacionarlo directamente con el botín.
Los escondites también ofrecían a la banda un lugar intermedio desde el que preparar la salida de los objetos de la isla.
Múltiples identidades para dificultar la investigación
Otro de los elementos relevantes del modus operandi era el uso de diferentes identidades. Los integrantes de la organización empleaban presuntamente documentación falsa o datos de identidad distintos para complicar su identificación y dificultar el seguimiento de sus movimientos.
Esta práctica explicaría la imputación de un posible delito de falsedad documental. También permitía a los sospechosos desplazarse entre varios países europeos, alquilar inmuebles o vehículos y contratar servicios sin dejar siempre los mismos datos personales.
Las tarjetas SIM intervenidas durante los registros podrían ayudar a reconstruir las comunicaciones internas de la organización, identificar contactos y comprobar la posible preparación de nuevos asaltos. Los teléfonos, cámaras y demás dispositivos deberán ser analizados por los especialistas de la Guardia Civil.
Seis integrantes de la banda siguen buscados
La organización investigada estaría formada por ocho personas. Dos han sido detenidas en Mallorca y las otras seis se encontrarían repartidas por diferentes países europeos.
La investigación continúa abierta y la Guardia Civil solicitará órdenes europeas de detención contra los sospechosos pendientes de localizar. Este instrumento permite que una persona reclamada por la Justicia española pueda ser detenida y entregada por otro Estado miembro de la Unión Europea.
La localización de los seis investigados será necesaria para determinar la estructura completa de la banda, la participación individual de cada integrante y si existen más robos todavía sin esclarecer.
Aunque algunas informaciones iniciales podían interpretarse como si los ocho miembros hubieran sido arrestados, los datos contrastados indican que, por el momento, la Operación Congre se ha saldado con dos detenciones y mantiene abiertas las pesquisas sobre los otros seis integrantes.
La actuación supone un golpe importante contra una organización itinerante que habría centrado sus objetivos en algunas de las zonas residenciales más exclusivas de Mallorca.
