Un detenido en Azpeitia con 110.000 archivos con pornografía infantil
La Ertzaintza localizó unos 280 GB de material en dispositivos electrónicos durante un registro autorizado por el juzgado; el investigado ya había sido arrestado por hechos similares en 2011 y 2014
La investigación abierta en Azpeitia por un presunto delito de posesión de material de abuso sexual infantil ha dejado en libertad provisional al hombre de 71 años detenido por la Ertzaintza tras el hallazgo de unos 110.000 archivos en sus dispositivos electrónicos. La decisión ha sido adoptada por la plaza número 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Azpeitia, que ha impuesto al investigado varias medidas cautelares mientras avanzan las diligencias.
El arrestado deberá comparecer de forma periódica ante el órgano judicial y siempre que sea requerido. Además, el juzgado le ha retirado el pasaporte y le ha prohibido salir del territorio nacional. La causa se sigue inicialmente por un delito de posesión de material de abuso sexual infantil, sin perjuicio de que la calificación pueda modificarse a medida que avance la investigación.
La operación fue desarrollada por agentes de la Ertzain-etxea de Urola-Kosta y de la Jefatura de Coordinación de Ciberseguridad de la Ertzaintza. Según la información oficial, la investigación se inició este mes de mayo, después de que la Policía vasca tuviera conocimiento de que un varón podía guardar en sus equipos informáticos archivos relacionados con la explotación sexual de menores.
Con autorización judicial, los ertzainas practicaron este pasado martes una entrada y registro en un domicilio de Azpeitia. Allí intervinieron dispositivos electrónicos en los que localizaron alrededor de 110.000 archivos, con un volumen aproximado de 280 GB. La magnitud del material hallado y el entorno digital en el que presuntamente se movía el investigado sitúan el caso en el ámbito de la ciberdelincuencia vinculada a redes de intercambio de contenidos ilícitos.
Las pesquisas apuntan a que el detenido disponía de claves y códigos de usuario para acceder a redes o aplicaciones utilizadas por pederastas para compartir y transferir archivos. La Ertzaintza mantiene abierta la investigación con un doble objetivo: identificar a las víctimas que aparecen en el material intervenido y localizar a otros posibles implicados en los hechos.
El caso incorpora además un elemento relevante para los investigadores: el hombre ya había sido arrestado anteriormente por delitos de naturaleza similar. En 2011 fue detenido por la Policía Nacional por un delito de corrupción de menores y en 2014 por la Guardia Civil por un delito relacionado con pornografía de menores, según han confirmado las fuentes policiales y judiciales.
La actuación vuelve a poner el foco en el trabajo de las unidades especializadas en ciberseguridad, que rastrean redes cerradas, plataformas de intercambio y perfiles digitales donde se distribuye material de abuso sexual infantil. En este tipo de investigaciones, cada archivo no se trata solo como una evidencia informática, sino como posible rastro de una víctima real que debe ser identificada y protegida.
La causa continúa ahora en fase de instrucción. El investigado permanece en libertad provisional, pero sometido a control judicial, mientras los agentes analizan el material intervenido y tratan de reconstruir el alcance de la actividad detectada.
