División de Policía Científica
La División de Policía Científica (DPC) de los Mossos d’Esquadra representa uno de los cuerpos forenses más avanzados de España en materia de investigación criminal. Su estructura abarca desde laboratorios acreditados con normas internacionales hasta tecnologías de última generación, aplicadas en investigaciones complejas como homicidios, delitos sexuales y crimen organizado.
Estructura y acreditaciones
La unidad está organizada en tres grandes áreas: Identificación, Criminalística y una tercera sección técnica de apoyo, calidad y registro. En ellas se combinan disciplinas como inspección ocular, informática forense, balística, documentoscopia, química y genética forense.
Su labor se respalda con acreditaciones bajo la norma UNE-EN ISO/IEC 17025, la referencia en competencia técnica de laboratorios. Este reconocimiento cubre el análisis químico de cocaína y heroína, la detección de sangre y semen, y la identificación lofoscópica en superficies diversas.
Reactivos y técnicas forenses pioneras
La unidad, desde su Unidad Central de Inspecciones Oculares (UCIO), ha desarrollado reactivos únicos como WETUCIO y Posme, capaces de revelar huellas dactilares en superficies complicadas, como adhesivos o materiales rugosos. Estas técnicas fueron publicadas internacionalmente y representan un avance en la dactiloscopia forense.
Tecnología y equipamiento de última generación
Para reconstruir escenas del crimen con precisión, se utilizan cámaras de alta velocidad, capaces de grabar hasta 1 000 000 de imágenes por segundo, y microscopios electrónicos de barrido (SEM) que permiten analizar residuos balísticos en bala y casquillos. El sistema ToolScan permite comparar marcas microscópicas en herramientas usadas en robos, obteniendo imágenes en 2D y 3D con fotometría avanzada.
En genética forense, se están incorporando técnicas como la secuenciación masiva de nueva generación (NGS), junto a software de inteligencia artificial, para ampliar el tipo de perfiles analizables, incluyendo ADN mitocondrial, fenotípico o análisis biogeográfico.
Además, la unidad cuenta con un microscopio óptico y escáneres automatizados para detectar espermatozoides en casos de agresión sexual, así como equipos para análisis de estupefacientes, explosivos, fibras o documentos, todos integrados mediante fondos europeos para mejorar infraestructuras y técnicas.
Casos resueltos y colaboración internacional
En 2021, la Policía Científica intervino en 20 467 delitos contra el patrimonio (robos, hurtos, agresiones), además de 1 781 casos contra las personas (homicidios, abusos, secuestros), evidenciando su gran impacto operativo.
Recientemente, resolvieron un crimen en Reus —a punto de prescribir— mediante coincidencia de ADN, deteniendo a una mujer por el asesinato de su expareja cometido hace más de 20 años.
La unidad mantiene una intensa colaboración internacional: organiza congresos de ADN del European Network of Forensic Science Institutes (ENFSI) y participa activamente en redes como el FBI o Prüm, haciendo que su innovación se comparta y estandarice en toda Europa.
En resumen, la Policía Científica de los Mossos constituye una estructura avanzada, pionera en España y Europa. Su dominio de técnicas innovadoras —desde BIOLOGÍA hasta BALÍSTICA y DOCUMENTOS— le permite resolver casos complejos, aún cuando enfrenta desafíos operativos crecientes. Su futuro depende de una mayor inversión en tecnología y personal para mantener vivas esas capacidades forenses.
