El falso corte de luz: así engañaron a una vecina de La Bañeza para que pagara 911 euros
La víctima recibió una llamada de una supuesta operadora de su compañía eléctrica que le exigía el pago inmediato de una deuda inexistente. La Guardia Civil rastreó las transferencias y localizó a las presuntas autoras en Quiroga.
La Guardia Civil investiga a dos mujeres residentes en la localidad lucense de Quiroga como presuntas autoras de una estafa cometida contra una vecina de La Bañeza, en León, mediante el conocido método del falso corte del suministro eléctrico. La víctima llegó a realizar dos transferencias bancarias por un importe total de 911 euros tras recibir una llamada fraudulenta en la que se le advertía de un supuesto impago.
La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por la afectada ante la Guardia Civil de La Bañeza. Según relató, recibió una llamada telefónica de una persona que decía actuar en nombre de la empresa energética con la que tenía contratado el suministro eléctrico. Durante la comunicación, la supuesta operadora le reclamó el abono inmediato de una cantidad económica y le advirtió de que, si no pagaba, se procedería al corte del servicio.
El engaño se apoyó en dos elementos habituales en este tipo de fraudes: la suplantación de una compañía conocida para generar confianza y la presión psicológica de una consecuencia inmediata. En este caso, el temor a quedarse sin luz llevó a la víctima a efectuar dos pagos en la cuenta bancaria facilitada por las presuntas estafadoras.
Tras recibir la denuncia, los agentes comenzaron a seguir el rastro del dinero transferido. Las pesquisas permitieron identificar a dos mujeres vinculadas a las cuentas receptoras o al circuito utilizado para canalizar los pagos. La Guardia Civil se desplazó hasta Quiroga, en Lugo, donde ambas fueron investigadas como presuntas autoras de un delito de estafa.
Las diligencias han sido remitidas al juzgado competente de La Bañeza, que deberá determinar el grado de participación de las investigadas y si existen más personas implicadas en la operación. Por el momento, no consta que hayan sido detenidas, sino investigadas dentro del procedimiento abierto.
El caso refleja la evolución de las estafas telefónicas hacia métodos cada vez más simples pero eficaces. A diferencia de otros fraudes digitales más sofisticados, el falso corte de luz se basa en una llamada directa, un mensaje urgente y una víctima que actúa bajo presión. El objetivo es que la persona no tenga tiempo de comprobar la veracidad del aviso con su compañía real.
La Guardia Civil recuerda que ninguna compañía debe exigir pagos inmediatos mediante llamadas intimidatorias ni solicitar transferencias urgentes a cuentas facilitadas por teléfono. Ante una comunicación de este tipo, lo recomendable es colgar, no facilitar datos personales ni bancarios y contactar directamente con la empresa a través de los canales oficiales que figuren en una factura o en la web corporativa.
También conviene revisar si existe realmente una deuda pendiente antes de realizar cualquier pago. Las compañías energéticas disponen de procedimientos formales de reclamación y aviso antes de un eventual corte de suministro, por lo que una amenaza telefónica inmediata debe considerarse una señal de alerta.
Este tipo de fraude suele afectar especialmente a personas que viven solas, personas mayores o usuarios poco familiarizados con los canales digitales de atención al cliente. Por ello, la prevención familiar y comunitaria es clave: explicar el modus operandi, advertir de las llamadas urgentes y recomendar que cualquier pago se consulte antes con una persona de confianza puede evitar nuevas víctimas.
La operación en La Bañeza demuestra la importancia de denunciar incluso cuando el fraude ya se ha consumado. El seguimiento de las transferencias permitió a los investigadores avanzar hasta la identificación de las presuntas responsables en otra provincia. Aunque la recuperación del dinero dependerá del procedimiento judicial y de la trazabilidad de los fondos, la denuncia es el primer paso para bloquear cuentas, acreditar el engaño y evitar que el método se repita con otras víctimas.
