La Xunta emplea drones para investigar las causas del incendio de Calvos de Randín, que afecta a unas 460 hectáreas. La Situación 2 ya fue desactivada.
El incendio de Calvos de Randín, en Ourense, está siendo investigado con drones por la Unidade de Investigación de Incendios Forestais de la Xunta de Galicia. El fuego, iniciado el jueves 24 de septiembre en la parroquia de Randín, afecta a unas 460 hectáreas según la estimación provisional difundida el viernes.
La investigación sobre el origen del incendio se desarrolla mientras continúan las tareas de extinción y vigilancia. La Xunta ha señalado expresamente que, por el momento, se desconocen las causas. No existe información oficial que permita hablar de intencionalidad ni atribuir el fuego a una persona concreta.
Drones para revisar puntos de inicio y conservar indicios
Los equipos de investigación trabajan sobre el terreno revisando posibles puntos de inicio, estudiando imágenes disponibles y reforzando la presencia en la zona. Los drones aportan una perspectiva aérea que puede ayudar a documentar áreas de interés y orientar las inspecciones oculares.
La Xunta explica que el objetivo es identificar datos relevantes garantizando la conservación y trazabilidad de los indicios. Los hallazgos que puedan tener trascendencia penal serán trasladados a la autoridad judicial mediante los procedimientos establecidos.
El uso de drones cumple además una función de vigilancia. Los trabajos de la UIFO estaban previstos, al menos, durante todo el fin de semana. Esa continuidad responde tanto a las necesidades de investigación como a la vigilancia de un incendio que seguía activo en la última actualización consultada.
La Situación 2 ya ha sido desactivada
El fuego comenzó a las 13.36 horas del jueves. La Xunta activó la Situación 2 como medida preventiva debido a la proximidad de las llamas al núcleo de As Meaus, perteneciente al municipio vecino de Baltar. La medida fue desactivada al mediodía del viernes.
Durante las primeras horas, las autoridades mantuvieron vigilancia especial sobre los núcleos próximos. No fue necesario evacuar vecinos en el periodo inicial comunicado. La desactivación de la Situación 2 indica una reducción del riesgo inmediato para la población, aunque no significa que el incendio estuviera extinguido.
La estimación de superficie aumentó desde unas 140 hectáreas el jueves hasta alrededor de 460 el viernes. Estas cifras son provisionales y pueden modificarse cuando se disponga de una medición definitiva.
Un dispositivo de extinción de gran dimensión
En el operativo se movilizaron de forma acumulada seis técnicos, 37 agentes, 39 brigadas, 24 motobombas, cinco palas, seis unidades técnicas de apoyo, cinco helicópteros y once aviones, según el balance difundido el viernes.
El despliegue refleja la complejidad del incendio y la necesidad de combinar ataque terrestre y aéreo. Las condiciones del terreno y la proximidad de núcleos habitados fueron factores relevantes durante las primeras horas.
La investigación de causas se mantiene separada de las labores de extinción. La UIFO está colaborando con el Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil.
La investigación acaba de poner en conocimiento de la autoridad judicial a una persona investigada, vecina del Concello de As Neves, como presunta autora de numerosos incendios forestales provocados de manera intencionada.
El balance actual combina tres elementos: un incendio todavía activo con unas 460 hectáreas afectadas, una emergencia de nivel 2 ya desactivada y una investigación técnica apoyada por drones. Los próximos días serán decisivos tanto para cerrar la extinción como para establecer, con base en evidencias, dónde y cómo comenzó el fuego.
La investigación de incendios forestales busca reconstruir la evolución del fuego desde sus primeros momentos. La localización precisa del área de inicio, el análisis de patrones de propagación y la preservación de vestigios pueden permitir descartar unas causas y reforzar otras.
