Identificados seis miembros de un entramado internacional por estafar 410.000 euros a un hombre de Badajoz
La Operación Stakeface indaga un fraude de falsas inversiones en criptoactivos y un segundo engaño de supuestos abogados que prometían recuperar el dinero
La estafa de 410.000 euros en Badajoz comenzó con una supuesta oportunidad de inversión en criptoactivos y continuó, cuando la víctima ya había perdido una elevada suma, con la intervención de falsos profesionales jurídicos que aseguraban poder recuperar el dinero. La Policía Nacional ha identificado a seis personas en distintos países europeos por su presunta relación con el entramado y mantiene abierta la denominada Operación Stakeface.
El perjudicado es un hombre de 75 años residente en Badajoz. La investigación atribuye a la red dos fases de engaño conectadas: primero, una plataforma de inversión que mostraba rendimientos aparentes para estimular nuevas aportaciones; después, contactos de personas que se presentaban como abogados o intermediarios especializados y solicitaron más pagos. La cifra investigada se aproxima a 410.000 euros.
Una estafa de 410.000 euros
Las diligencias fueron asumidas por agentes de la Comisaría Provincial de Badajoz después de la denuncia de la víctima. Según la información policial divulgada, el hombre realizó sucesivas transferencias convencido de que operaba en un entorno legítimo de inversión.
De acuerdo con su relato, el perjudicado comenzó a mantener contacto telefónico con personas que se presentaban como sus gestores personales de dos supuestas empresas de inversión denominadas JHI y TRUIST, consiguiendo convencerle de que se encontraba ante compañías legítimas y ante una operativa que aparentaba ser real, realizando diferentes transferencias que, en conjunto, alcanzaron los 350.000 euros. La rentabilidad que aparecía en pantalla no podía convertirse en un reintegro efectivo y, al intentar recuperar el capital, surgieron nuevas exigencias económicas.
La segunda fase del fraude habría aprovechado la necesidad de recuperar lo perdido. Los contactos se presentaron como profesionales capaces de iniciar acciones legales o desbloquear los fondos. En vez de resolver el problema, solicitaron pagos adicionales por gestiones, tasas o trámites. Esta modalidad, conocida como fraude de recuperación, vuelve a dirigirse contra una persona que ya ha sido perjudicada y utiliza información previa para construir una apariencia de credibilidad.
Los investigadores del Grupo II (Delitos Tecnológicos) de Policía Judicial de Badajoz recurrieron a herramientas de software forense especializadas en el análisis de operaciones con criptomonedas, que permiten rastrear, visualizar y establecer vínculos entre diferentes transacciones y las entidades financieras utilizadas en el entramado. De esta manera la Policía ha identificado a seis personas físicas o responsables vinculados a sociedades y cuentas utilizadas en el circuito financiero investigado. La localización internacional de cuentas, titulares y empresas ha llevado a solicitar al Juzgado de Instrucción de Guardia de Badajoz seis Órdenes Europeas de Investigación, instrumentos de cooperación judicial destinados a obtener pruebas en otros Estados miembros.
Las investigaciones apuntan a que estos supuestos despachos formarían parte del mismo entramado, aprovechando que los responsables mantenían el control remoto del ordenador de la víctima para inducir determinadas búsquedas en Internet y reforzar la apariencia de legitimidad de las entidades con las que contactaba.
