Detenido el Arconian con el mayor alijo de droga de la historia.
La Guardia Civil intervino más de 30 toneladas de cocaína en un buque abordado al sur de Canarias
La Guardia Civil interceptó en alta mar el buque Arconian, un carguero que transportaba un alijo de cocaína inicialmente descrito como de dimensiones históricas y posteriormente cuantificado por Interior en 30.215 kilos distribuidos en 1.279 fardos. El barco fue abordado el 1 de mayo de 2026 al sur de Canarias y entró posteriormente en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria para las diligencias de registro, pesaje y puesta a disposición judicial.
El Arconian había salido de África occidental con destino al Mediterráneo. Según Interior, la operación Abisal se originó en una investigación de la Unidad Central Operativa sobre una organización vinculada a la llamada Mocro Maffia, dedicada a introducir grandes cantidades de cocaína en Europa. La inteligencia marítima permitió identificar el buque y anticipar que la droga sería recogida en alta mar por embarcaciones de alta velocidad.
El dispositivo policial incluyó embarcaciones del Servicio Marítimo, aviones del Servicio Aéreo, la Unidad Especial de Intervención, la Agrupación de Reserva y Seguridad, el Centro de Coordinación y Vigilancia Marítima y la propia UCO. También participó personal de la Comandancia de Las Palmas y hubo colaboración de la DEA estadounidense. La operación terminó con 23 detenidos, que fueron puestos a disposición de la Audiencia Nacional, cuyo órgano instructor decretó su ingreso en prisión.
La dimensión del operativo no se explica solo por la cantidad de droga. Tras asegurar el buque, los agentes localizaron un pasillo en babor cargado de fardos de cocaína y otro pasillo en estribor con más de 42.000 litros de gasolina distribuidos en 2.108 garrafas. Ese combustible estaba destinado, según Interior, a facilitar el suministro de las embarcaciones encargadas de recoger la droga en el punto de descarga previsto.
Inicialmente se informó de que el buque navegaba bajo bandera de Comoras, medía unos 91 metros de eslora y había zarpado de Sierra Leona el 22 de abril con destino a Libia. En el momento de la información inicial, el pesaje definitivo estaba pendiente, pero las fuentes ya apuntaban a una intervención récord en el ámbito marítimo.
El contexto confirma un cambio de escala. Interior presentó la operación Abisal junto a Alfa Lima, otro dispositivo internacional desarrollado entre el 13 y el 26 de abril en el Atlántico, con participación de organismos de varios países y la incautación de cocaína, hachís, combustible, embarcaciones y vehículos. El ministro Fernando Grande-Marlaska afirmó que estas actuaciones golpean rutas, infraestructuras logísticas y mecanismos de financiación del crimen organizado.
La implicación operativa es directa: las organizaciones ya no dependen únicamente de grandes puertos o contenedores, sino que combinan buques nodriza, transbordos en alta mar, narcolanchas, combustible y custodia armada. La respuesta policial se está desplazando hacia una inteligencia marítima más anticipatoria, internacionalizada y con intervención lejos de aguas territoriales.
