Cae un grupo criminal en Cordoba.
La Policía Nacional desarticula una organización dedicada al tráfico de cocaína, hachís y marihuana, con puntos de venta, “tele-coca” y envíos al extranjero
La Policía Nacional ha desarticulado en Córdoba una organización criminal dedicada presuntamente al tráfico de drogas a escala nacional e internacional. La investigación, iniciada a principios de año y bautizada como Operación Trajano, ha permitido detener a siete personas, seis de las cuales han ingresado en prisión provisional, además de intervenir cocaína, hachís, marihuana preparada para su envío al extranjero, dinero en efectivo y útiles para el corte y empaquetado de estupefacientes. Según la información difundida por Europa Press, a partir de datos de la Policía Nacional, la red actuaba en diferentes zonas de la provincia de Córdoba y combinaba varias modalidades delictivas: tráfico al por mayor, venta al menudeo, puntos de distribución de alta actividad y servicios de entrega directa conocidos como “tele-coca”. Este último sistema evidencia una estructura orientada no solo al almacenamiento y distribución, sino también al suministro rápido a consumidores o compradores habituales. Uno de los elementos clave de la investigación fue la localización de un domicilio en la zona de Lepanto, en la capital cordobesa, que presuntamente funcionaba como “guardería” de droga. En el argot policial, este tipo de inmueble se utiliza para custodiar sustancias estupefacientes y reducir la exposición directa de los miembros principales de la organización. La existencia de una guardería apunta a una red con reparto de funciones y cierta capacidad logística. Durante el operativo, los agentes detectaron también un vehículo que realizaba un desplazamiento entre Córdoba y Almodóvar del Río. En su interior fueron intervenidos más de 500 gramos de cocaína, 1.000 gramos de hachís y más de 4.000 euros en efectivo. En esa fase fueron arrestadas dos personas vinculadas al transporte de la droga y del dinero presuntamente procedente de la actividad ilícita. La investigación continuó con la detención de otros cinco integrantes de la organización. En una de las intervenciones, la Policía Nacional interceptó un vehículo que se dirigía a una empresa de paquetería con cogollos de marihuana ya empaquetados y preparados para su envío al extranjero, un dato que refuerza la dimensión internacional atribuida al entramado. En la fase final, los agentes practicaron registros en dos viviendas y un local, con los que dieron por desarticulada la estructura investigada. Entre los efectos intervenidos figuran más de medio kilo de cocaína, casi 9.000 gramos de hachís, más de 20 kilos de cogollos de marihuana empaquetados para su envío fuera de España, casi 36.000 euros en efectivo, un vehículo y diverso material para el corte y empaquetado de la droga. Uno de los hallazgos más relevantes ha sido la intervención de hachís adulterado sintéticamente, conocido como “drive”, una sustancia que, según la información policial recogida por las fuentes consultadas, destaca por su elevado valor económico y por el riesgo añadido que supone para la salud pública. Este tipo de producto incrementa la peligrosidad del mercado ilícito al introducir sustancias modificadas o alteradas cuya composición real puede ser desconocida para el consumidor.
Desde el punto de vista operativo, la operación refleja una estructura criminal con varias capas: almacenamiento seguro, distribución provincial, venta minorista, transporte intermunicipal, uso de paquetería para exportación y diversificación de sustancias. La combinación de cocaína, hachís y marihuana permite a la red operar sobre distintos mercados de consumo y reducir su dependencia de una sola línea de negocio.
La causa se sigue por presuntos delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. Los detenidos quedan a disposición de la autoridad judicial, mientras seis de ellos permanecen en prisión provisional a la espera de juicio.
Clave operativa
La Operación Trajano muestra una tendencia habitual en redes de narcotráfico de tamaño medio: combinar puntos físicos de venta, entregas rápidas tipo “tele-coca”, pisos de custodia, vehículos lanzadera y empresas de paquetería para ampliar el alcance territorial. Para la investigación policial, los indicadores relevantes son la detección de inmuebles de guarda, movimientos repetitivos entre localidades, embalajes compatibles con envíos, dinero fraccionado y material de corte o preparación.
