Seis detenidos en Melillas por yihadismo.
Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos personas en la localidad sevillana de Isla Mayor tras intervenir cerca de una tonelada de hachís en una operación contra el tráfico de drogas que evidencia la persistencia de las rutas del narcotráfico en el entorno del valle del Guadalquivir.
La actuación policial -operación Rabbit- se saldó con la aprehensión de una tonelada de hachis, presuntamente, para su distribución a gran escala. Según fuentes policiales, se tuvo conocimiento desde principios de año de la existencia de dos cocheras en la localidad sevillana de Isla Mayor como «guardería» de la droga, oculta y lista para su traslado, lo que apunta a una fase avanzada dentro de la cadena logística del narcotráfico.
Un enclave estratégico para el tráfico de drogas
La intervención en Isla Mayor no es casual. Esta zona, próxima a las marismas del Guadalquivir, presenta condiciones geográficas que históricamente han sido aprovechadas por organizaciones criminales: accesos fluviales, baja densidad poblacional en determinadas áreas y una orografía que facilita ocultaciones temporales de la mercancía.
Los investigadores consideran que la droga podría haber sido introducida por vía marítima o fluvial, siguiendo patrones habituales del tráfico de hachís desde el norte de África hacia la península. Posteriormente, la sustancia sería almacenada en puntos intermedios como este antes de su redistribución hacia otros puntos del territorio nacional o incluso mercados europeos.
Logística y cadena de distribución
El volumen incautado —cercano a una tonelada— indica la participación de una estructura organizada. Este tipo de operaciones no responde a iniciativas aisladas, sino a redes con funciones claramente distribuidas: transporte, custodia, seguridad y distribución.
En este caso, los detenidos podrían desempeñar roles logísticos dentro del entramado, encargándose de la recepción o custodia de la mercancía. No se descarta la existencia de más implicados, así como conexiones con otras organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Impacto operativo
Desde el punto de vista policial, la incautación supone un golpe relevante a la capacidad de distribución de la red, tanto por el volumen económico intervenido como por la interrupción de la cadena de suministro. En términos de mercado ilícito, la retirada de esta cantidad de hachís puede generar tensiones en la oferta a corto plazo en determinados circuitos.
Además, este tipo de operaciones contribuye a debilitar infraestructuras logísticas utilizadas por el narcotráfico, obligando a las organizaciones a reconfigurar rutas y asumir mayores riesgos.
Investigación en curso
Los detenidos han sido puestos a disposición judicial mientras la investigación sigue abierta. Los agentes trabajan ahora en el análisis de comunicaciones, movimientos y posibles vínculos con otras operaciones similares para desarticular completamente la red.
