Un vigilante de seguridad alerta de unos 'teloneros`que robaban perfumes. Dos agentes de la policía de Granollers heridos al ser embestidos. (Imagen de El Caso)
Un vigilante de seguridad alertó al 112 del asalto a un camión cargado con perfumes de alta gama en el polígono de Can Gordi, en Granollers, durante la madrugada del jueves 8 de octubre. Los sospechosos intentaron escapar cuando llegó una patrulla de la Policía Local y embistieron el coche policial con un Range Rover. Dos agentes resultaron heridos leves y los autores huyeron.
El aviso se recibió entre las 05:20 y las 05:30 horas. El vigilante, que trabajaba en una nave de la zona, vio cómo varias personas habían forzado el camión y estaban sustrayendo la mercancía. La llamada permitió movilizar a los agentes hasta el polígono, situado en la carretera de Montmeló.
Los sospechosos embistieron el coche patrulla para huir
Al llegar la patrulla, los agentes localizaron a los presuntos ladrones cuando trataban de abandonar el lugar en un turismo. En la maniobra de fuga, el vehículo —identificado en las informaciones como un Range Rover— impactó contra el coche policial. Los dos agentes sufrieron lesiones de carácter leve.
Los sospechosos consiguieron escapar antes de ser detenidos. Los Mossos d’Esquadra asumieron la investigación para identificar a los participantes y esclarecer el asalto.
La posible relación con una banda de ladrones sigue bajo investigación
El uso de un vehículo de alta gama llevó a los investigadores a valorar si los autores podían estar relacionados con un grupo que utiliza todoterrenos de este tipo en robos de mercancías y otros asaltos. Esa posible vinculación no se había confirmado en las informaciones consultadas.
Los ladrones de cargas conocidos como teloneros suelen actuar sobre camiones estacionados y comprobar qué mercancía transportan antes de sustraerla. En la modalidad más conocida, cortan la lona del remolque para inspeccionar o extraer la carga.
El vigilante fue el primero en alertar a emergencias
La actuación del vigilante permitió que la Policía Local recibiera el aviso mientras el robo estaba en curso. Su función fue detectar lo que ocurría y comunicarlo al 112. El caso vuelve a poner de relieve el papel de la seguridad privada como fuente de alerta en recintos industriales y la colaboración que tiene tener con las diferentes Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
