Un juez envía a prisión provisional a un hombre acusado de cortar los frenos del coche de su expareja y colocarle una baliza en Palma.
La Policía sostiene que el investigado también colocó una baliza para seguir los movimientos de la mujer; se le atribuyen tentativa de asesinato, acoso y un delito contra la intimidad.
Un juez de Palma ha ordenado el ingreso en prisión provisional de un hombre detenido por la Policía Nacional como presunto autor de una tentativa de asesinato contra su expareja. La investigación sostiene que manipuló los frenos del vehículo de la mujer y que instaló una baliza para conocer sus desplazamientos.
La denuncia por vigilancias abrió la investigación
La víctima acudió a la Policía después de advertir que un hombre con el que había mantenido una relación sentimental la sometía presuntamente a vigilancias. Las pesquisas posteriores permitieron localizar un dispositivo de seguimiento y analizar una posible manipulación mecánica del coche.
Según los datos difundidos, los investigadores atribuyen al sospechoso la intención de causar la muerte de la mujer mediante el corte de los frenos. La valoración jurídica definitiva dependerá de las periciales, del grado de afectación del sistema, de la capacidad real del vehículo para circular y de los demás indicios sobre la finalidad perseguida.
Balizas: una herramienta de control y acoso
La colocación de localizadores sin consentimiento puede permitir conocer rutinas, lugares de trabajo, domicilios y contactos. Cuando se integra en una conducta de vigilancia persistente, puede convertirse en un instrumento de control y aumentar el riesgo para la víctima. La investigación atribuye al detenido delitos de tentativa de asesinato, acoso y contra la intimidad.
Pericial mecánica y digital
El procedimiento deberá apoyarse en el examen técnico del sistema de frenado, el análisis de la baliza, las comunicaciones y cualquier registro de geolocalización.
