La Policía Local de Granada precinta un establecimiento de comida rápida tras hallar deficiencias sanitarias, droga y una plantación de marihuana en la trastienda.
La Policía Local de Granada ha detenido al responsable del establecimiento tras descubrir una plantación de marihuana, cocaína, MDMA, metanfetamina, balanzas de precisión, dinero en efectivo y un enganche ilegal a la luz.
Un local de comida rápida en Granada en una rutinaria inspección higiénico-sanitaria terminó destapando algo mucho más grave que una cocina en mal estado. La Policía Local de Granada ha precintado un establecimiento de comida rápida en el distrito Genil tras hallar insectos, carne y salsas sin etiquetar, frigoríficos apagados y aceite de freidora completamente degradado.
La actuación comenzó alrededor de las diez de la noche del miércoles, cuando agentes de la Unidad de Medio Ambiente del cuerpo municipal inspeccionaban el negocio por posibles deficiencias higiénico-sanitarias. Lo que en un principio parecía una revisión de rutina acabó convirtiéndose en una intervención por presuntos delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico.
Local de comida rápida en Granada: de la inspección sanitaria al hallazgo de droga
Los agentes detectaron irregularidades en la zona de preparación de alimentos y atención al público. Según la información difundida, había insectos en el local, carnes y salsas sin identificar, frigoríficos apagados y freidoras con aceite en mal estado.
La situación sanitaria ya era suficiente para justificar el precinto del establecimiento. Sin embargo, la inspección tomó otro rumbo cuando los policías accedieron a la parte no visible al público.
En la trastienda se encontraron con un perro de raza potencialmente peligrosa que custodiaba la entrada a una habitación. En el interior, los agentes observaron recipientes con una sustancia vegetal. Tras retirar al animal con ayuda de una empleada, comprobaron que se trataba de marihuana.
Una trastienda convertida en punto de droga
La inspección permitió localizar 690 gramos de marihuana en botes, además de un cultivo interior con 88 plantas. Ante el hallazgo, los agentes solicitaron el apoyo de una unidad de Intervención para continuar la actuación con mayor seguridad.
El registro posterior permitió intervenir más de 80 gramos de cocaína, MDMA, metanfetamina, varias balanzas de precisión y cerca de 7.000 euros en efectivo. También se detectó un enganche ilegal a la red eléctrica, presuntamente utilizado para alimentar la instalación de cultivo.
El responsable del negocio fue detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico. El establecimiento quedó precintado por decreto de la Policía Local de Granada.

Carne sin etiquetar, freidoras degradadas y frigoríficos apagados
El caso tiene una doble dimensión. Por un lado, la vertiente sanitaria: alimentos sin etiquetar, ausencia de trazabilidad, presencia de insectos, falta de conservación adecuada y condiciones incompatibles con una actividad de restauración segura.
Por otro, la vertiente penal: droga oculta en la trastienda, cultivo de marihuana, sustancias estupefacientes preparadas para su distribución, dinero en efectivo y un posible fraude eléctrico.
La combinación de ambos factores incrementa la gravedad de la intervención. No se trataba solo de un local con deficiencias higiénicas, sino de un establecimiento abierto al público que, presuntamente, ocultaba una actividad vinculada al tráfico de drogas.
El papel clave de las inspecciones municipales
La actuación pone de relieve la importancia de las inspecciones en establecimientos abiertos al público. Este tipo de controles no solo permite detectar riesgos para la salud de los consumidores, sino también descubrir actividades ilícitas que pueden quedar ocultas tras negocios aparentemente ordinarios.
En este caso, la intervención de la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Local fue el punto de partida para destapar una trastienda con marihuana, cocaína, drogas sintéticas, dinero y material de pesaje.
La Policía Local de Granada ha destacado en sus comunicaciones que las inspecciones de establecimientos son una herramienta esencial para proteger la salud pública y, en ocasiones, para detectar otras actividades presuntamente delictivas ocultas tras negocios abiertos al público.
Una intervención con impacto sanitario y policial
El caso de este local de comida rápida en Granada deja una imagen especialmente delicada: un negocio de restauración con productos sin etiquetar y graves deficiencias sanitarias que, al mismo tiempo, escondía droga y un cultivo interior.
La investigación deberá determinar ahora el alcance real de la actividad, si las sustancias intervenidas estaban destinadas a la venta directa, si existían más personas implicadas y desde cuándo funcionaba la presunta instalación de cultivo.
Por el momento, el establecimiento permanece precintado y el responsable ha sido detenido. La actuación combina tres elementos de especial preocupación para las autoridades: riesgo alimentario, tráfico de drogas y fraude eléctrico.
