Muere bebe quemada mientras se bañaba.
El Juzgado de Instrucción número 11 de Sevilla mantiene abiertas las diligencias por el fallecimiento de una menor de 16 meses, tras dos meses ingresada en la Unidad de Quemados del Virgen del Rocío
Sevilla se ha visto sacudida por un caso tan doloroso como todavía lleno de interrogantes. Una bebé de 16 meses ha fallecido después de permanecer cerca de dos meses ingresada en el Hospital Virgen del Rocío a consecuencia de las graves quemaduras que sufrió en una vivienda de Bormujos mientras, según las primeras pesquisas, era bañada por la pareja de su madre. La menor presentaba lesiones en torno al 60% del cuerpo y no logró recuperarse pese a los tratamientos recibidos.
El asunto está en manos del Juzgado de Instrucción número 11 de Sevilla, que ya había abierto diligencias antes del fallecimiento de la niña. En un primer momento, la investigación se orientó como un posible delito de lesiones, pero la muerte de la menor ha cambiado el alcance del procedimiento. La familia estudia ahora ejercer la acusación por homicidio y no descarta que los hechos puedan analizarse también desde la perspectiva de la violencia doméstica o vicaria.
Los hechos ocurrieron durante la pasada Semana Santa. La versión ofrecida inicialmente por el investigado sostiene que la bebé se quemó de forma accidental al abrir el grifo de la ducha mientras él se apartaba para coger una toalla. Sin embargo, la madre y la abuela de la menor han rechazado públicamente esa explicación y aseguran que la niña, por su corta edad, apenas podía desenvolverse por sí sola.
Fueron los propios médicos del Virgen del Rocío quienes, tras atender a la pequeña, alertaron a la Policía Nacional. La menor ingresó con quemaduras de extrema gravedad y fue sometida a varios tratamientos, incluidos trasplantes de piel, sin que finalmente pudiera superar las lesiones. Tras el fallecimiento, la investigación ha pasado a manos del grupo de Homicidios, después de que inicialmente interviniera el Grupo de Menores.
El hombre que estaba con la niña en el momento de los hechos, que no es su padre biológico, ya declaró en calidad de investigado y permanece en libertad. La Policía Nacional trabaja ahora bajo dirección judicial para determinar si se trató de un accidente doméstico o si, por el contrario, hubo una acción deliberada.
El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, ha subrayado que “todas las hipótesis están abiertas” y que la autopsia será clave para orientar la causa. Mientras tanto, la familia reclama justicia y espera que la investigación aclare qué ocurrió en aquel baño de Bormujos donde una niña de poco más de un año sufrió unas lesiones que acabaron costándole la vida.
