Detenido unos de los fugitivos más buscados por el Reino Unido.
La Guardia Civil detiene en La Nucía a Simon Dutton, incluido en la campaña internacional “Most Wanted” y vinculado a una investigación por tráfico de drogas y falsedad documental
La Guardia Civil ha detenido en La Nucía, Alicante, a Simon Dutton, de 49 años, considerado uno de los fugitivos más buscados por las autoridades del Reino Unido. El arresto se produjo en la madrugada del jueves, horas antes de la presentación en Alicante de una nueva edición de la campaña internacional “Most Wanted”, impulsada por la National Crime Agency británica, Crimestoppers y el Ministerio del Interior español para localizar a fugitivos vinculados con delitos graves. Dutton será puesto a disposición de la Audiencia Nacional para tramitar su reclamación internacional.
La operación se ha desarrollado entre Benidorm y La Nucía, dos municipios de la provincia de Alicante, y se enmarca en una investigación contra una red presuntamente relacionada con el tráfico de drogas y la falsedad documental. Además del principal investigado, han sido detenidas otras tres personas. A los arrestados se les atribuyen presuntos delitos de tráfico de drogas y falsedad documental, según las informaciones confirmadas de la Guardia Civil.

La investigación comenzó en noviembre de 2025, cuando el responsable de un establecimiento de paquetería de Benidorm alertó a la Guardia Civil de un envío sospechoso. Los agentes comprobaron que se trataba de una maleta que contenía 16 kilos de hachís y que tenía como destino final el Reino Unido. Las primeras pesquisas permitieron identificar a la mujer que realizó el envío, que habría utilizado documentación falsa para formalizar la gestión. Según la reconstrucción policial publicada, la remitente acudió al local acompañada por otras personas que prestaron apoyo logístico para trasladar la maleta.
El avance de las pesquisas permitió identificar a los integrantes de la red y situar sus movimientos entre Benidorm y La Nucía. La investigación fue liderada por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Policía Judicial de Alicante, con apoyo del equipo de Huidos de la Justicia de la Unidad Central Operativa. Esta arquitectura operativa refleja la dimensión transnacional del caso: no se trata únicamente de un envío de droga, sino de una investigación vinculada a una persona reclamada por las autoridades británicas y situada en una lista internacional de objetivos prioritarios.
Tras las detenciones, los agentes practicaron registros domiciliarios en ambos municipios. En ellos localizaron distintas cantidades de sustancias estupefacientes, 4.000 euros en efectivo, documentación falsa y dos vehículos presuntamente utilizados por los investigados. Dutton comparecerá ante la Audiencia Nacional, mientras que los otros detenidos deberán hacerlo ante los juzgados ordinarios competentes.
El arresto se produce en un contexto de cooperación reforzada entre España y Reino Unido para la localización de fugitivos. La campaña “Operación Captura” cumple dos décadas y, según el Ministerio del Interior, ha permitido localizar a 98 de los 111 fugitivos difundidos públicamente. Desde 2019, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han arrestado en España a 254 fugitivos británicos con órdenes internacionales, con Málaga y Alicante entre los territorios con mayor volumen de detenciones.
Desde el punto de vista operativo, el caso confirma un patrón ya conocido por los servicios policiales: determinadas zonas costeras españolas, con elevada movilidad internacional y comunidades extranjeras consolidadas, siguen siendo espacios de interés para fugitivos vinculados al crimen organizado. La combinación de anonimato residencial, conexiones internacionales, infraestructura turística y actividad logística facilita los movimientos de personas buscadas, aunque también concentra los esfuerzos de inteligencia policial.
El estado actual del caso queda pendiente de la puesta a disposición judicial y de los trámites de extradición. La implicación principal es doble: por un lado, se neutraliza a un objetivo prioritario para las autoridades británicas; por otro, se refuerza el mensaje operativo de que España no constituye un entorno seguro para prófugos internacionales vinculados al narcotráfico y la criminalidad organizada.
