Unidad Canina de la Ertzaintza
Origen y evolución
La Unidad Canina de la Ertzaintza, apodada “Ertzanora”, fue creada en 1989 con apenas cuatro agentes guía y sus perros especializados en seguridad. Estos primeros guías fueron formados en Stuttgart, Alemania. Su expansión fue progresiva:
- En 1991, se incorporaron guías especializados en explosivos.
- En 1993, se sumaron equipos en drogas y rescate, siendo apoyados por la formación de la Gendarmería francesa.
Hoy, la unidad cuenta con cerca de 40 guías caninos, cada uno con su perro entrenado en una disciplina específica: seguridad, explosivos, drogas, rescate y detección de acelerantes del fuego, incorporada en 2020.
Estructura operativa y especialidades
La unidad consta de 37 equipos binomiales guía-perro, distribuidos según especialidad:
- 16 equipos en explosivos
- 9 en drogas
- 5 en seguridad de personas
- 7 en rescate
Este modelo asegura concentración y de alto grado entre el agente y su perro: cada binomio se entrena exclusivamente juntos y convive en el hogar del guía, fortaleciendo un vínculo esencial para situaciones de alta tensión.
Formación y métodos de entrenamiento
Los perros son seleccionados alrededor del año de edad tras varios test, y reciben un curso básico de entre 4 y 6 meses, adaptado según la especialidad. El método de instrucción se basa en el juego y la motivación: el perro asocia la detección de un objetivo (explosivo, droga, persona) con una recompensa, como un juguete.
La formación continúa con entrenamientos regulares, jornadas especializadas, exhibiciones y colaboraciones con otros cuerpos policiales.
Actividades, logros y cifras
En 2021, la unidad realizó 1.238 actuaciones repartidas así:
- 636 intervenciones de explosivos
- 306 en drogas
- 143 en seguridad
- 136 de rescate
- 17 de detección de acelerantes de fuego
Además, se incautaron aproximadamente 5 kg de estupefacientes, con un valor estimado en más de 100.000 euros.
Diversidad e inclusión
En julio de 2022, por primera vez desde su fundación, ocho mujeres ingresaron como agentes guía caninos, en un curso de incorporación de 17 elementos. Esta incorporación fue un hito en la historia de la unidad.
Cooperación institucional y divulgación
La unidad mantiene vínculos con otros perfiles caninos de rescate, como el Grupo del Perro de Salvamento de Euskadi (GPSE), con quienes comparte protocolos y experiencias.
También realiza exhibiciones en centros educativos y eventos públicos, como fuente de formación y proximidad con la comunidad.
Conclusión
La Unidad Canina de la Ertzaintza, o Ertzanora, es una de las piezas más entrañables y efectivas del despliegue policial vasco. Desde sus inicios en 1989, se ha profesionalizado y diversificado para cubrir necesidades modernas: explosivos, narcóticos, rescates, seguridad y análisis forense. Su binomio guía-perro, entrenado desde edad temprana y criado en convivencia, asegura un alto nivel de cohesión operativa. Con más de mil intervenciones anuales, una fuerte incorporación de mujeres y una constante colaboración institucional, se presenta como un referente nacional en cuerpos policiales caninos.
