Violencia de Género en la ciudad de Sevilla
La madrugada del domingo 28 de septiembre volvió a teñirse de tragedia en Sevilla. Una joven de 28 años fue asesinada presuntamente por su expareja en el barrio de Sevilla Este, en un nuevo caso de violencia machista que ha conmocionado a toda la ciudad y reabierto el debate sobre la eficacia de los mecanismos de protección a las víctimas.
La víctima, identificada como Yaqueline S., fue encontrada sin vida en el portal de su edificio, con una herida mortal de arma blanca en el cuello. El presunto agresor, Julián David G. V., de 21 años y nacionalidad colombiana, se hallaba junto a ella con lesiones autoinfligidas tras intentar quitarse la vida. Fue trasladado de inmediato al Hospital Virgen del Rocío, donde permanece bajo custodia policial y en prisión provisional sin fianza por orden judicial.
Una relación marcada por la violencia
Fuentes policiales han confirmado que el detenido era la expareja de la víctima y que existían antecedentes de violencia previa. Meses antes, en la provincia de Cádiz, Yaqueline había sido agredida e intentaron ahogarla, aunque no llegó a presentar denuncia formal. Aun así, su nombre figuraba en el sistema de seguimiento de víctimas de violencia de género (VioGén), aunque sin medidas de protección activas al momento del crimen.
Los investigadores sostienen que la mujer había decidido romper la relación definitivamente, una decisión que, según los testimonios de su entorno, el agresor no aceptó. La madrugada del domingo, presuntamente, la esperó a la salida del edificio y la atacó con un cuchillo tras una breve discusión. Los vecinos relatan haber escuchado gritos desesperadosantes de que el silencio dominara el portal.
Investigación y respuesta institucional
La Policía Nacional se hizo cargo del caso desde el primer momento, barajando desde el inicio la hipótesis de un crimen machista. De confirmarse oficialmente, Yaqueline se convertiría en la víctima número 29 de violencia de género en España en 2025, y la 1.323 desde que existen registros oficiales (2003).
El Ayuntamiento de Sevilla decretó tres días de luto oficial, y el alcalde, José Luis Sanz, calificó el asesinato como “una tragedia evitable que evidencia las grietas del sistema de protección”. También pidió una revisión de los protocolos para reforzar la coordinación entre cuerpos de seguridad y servicios sociales.
En declaraciones a los medios, representantes del Instituto Andaluz de la Mujer y diversas asociaciones feministas lamentaron que “una vez más, una mujer conocida por el sistema ha muerto sin protección efectiva”. Varias concentraciones se convocaron en la Plaza Nueva y frente al Ayuntamiento, donde centenares de personas guardaron un minuto de silencio y exigieron más medios para prevenir estos asesinatos.
Un patrón que se repite
El caso de Yaqueline no es aislado. Según datos del Ministerio de Igualdad, más del 70 % de las víctimas de feminicidio en España no habían denunciado previamente o lo habían hecho sin obtener medidas de protección efectivas. En muchos casos, las mujeres se encuentran atrapadas entre el miedo, la falta de apoyo institucional y la desconfianza hacia un sistema que no siempre garantiza su seguridad.
Expertas en violencia de género subrayan la necesidad de reforzar la detección temprana, la intervención psicológica y la vigilancia de agresores reincidentes. “No podemos seguir dependiendo sólo de la denuncia de la víctima. El Estado debe actuar desde los primeros signos de riesgo”, advirtió la criminóloga María del Mar González.
Una ciudad que pide justicia
Mientras la investigación judicial continúa, el barrio de Sevilla Este permanece consternado. Los vecinos han llenado el portal de flores y velas, en homenaje a una mujer que, según todos, “solo quería rehacer su vida”.
El caso de Yaqueline recuerda que, pese a los avances, la violencia machista sigue siendo una emergencia estructural. Una herida abierta que exige no solo leyes más duras, sino una sociedad más atenta, comprometida y dispuesta a romper el silencio.
