Unidad Central Operativa Medioambiental
La Unidad Central Operativa Medioambiental (UCOMA) es el nivel central de investigación de SEPRONA dedicado a los delitos contra el medio ambiente y la ordenación del territorio. Nació el 6 de septiembre de 2011 para dar entidad orgánica a lo que hasta entonces era un equipo central, reforzando su capacidad de coordinación, análisis e impulso de operativos complejos con proyección nacional e internacional.
Orgánicamente, UCOMA forma parte del órgano central del SEPRONA y presta apoyo a las unidades territoriales en operaciones de especial relevancia (residuos, incendios, urbanismo ilegal, vida silvestre, patrimonio, etc.). En su seno está integrada la Unidad Adscrita a la Fiscalía Coordinadora de Medio Ambiente y Urbanismo, que actúa en delitos relativos a la ordenación del territorio, patrimonio histórico, medio ambiente e incendios forestales, lo que acelera la judicialización de los casos desde fases tempranas.
Además, UCOMA cuenta con seis Grupos de Investigación Medioambiental (GIMAS) y mantiene una intensa cooperación con EUROPOL, INTERPOL, OLAF y redes europeas especializadas, un rasgo distintivo frente a otras policías ambientales del entorno. Esa proyección exterior la sitúa como pieza española en la lucha contra el tráfico ilícito de residuos, el comercio de especies y otras tipologías emergentes de crimen verde.
Competencias, métodos y “ADN” operativo
La unidad combina funciones de policía judicial (diligencias, entradas y registros, informes periciales) con inteligencia medioambiental (análisis de patrones delictivos, seguimiento de flujos de residuos, fraude documental). Trabaja con peritos y técnicos para valorar daños e impactos —clave para el encaje penal— y coordina con oficinas técnicas provinciales, EPRONA y patrullas, actuando como centro impulsor cuando un caso desborda el ámbito local o exige cooperación internacional.
En los últimos años, UCOMA ha señalado tendencias delictivas como el aumento de exportaciones ilegales de residuos y los incendios presuntamente intencionados en plantas de reciclaje, fenómenos ligados a dinámicas de mercado y a intentos de eludir costes de tratamiento. Un teniente de UCOMA explicó que cada mes detectan uno o dos incendios con indicios de intencionalidad en instalaciones de reciclaje, una alerta que ha marcado agendas inspectoras y fiscales.
Casos y operaciones recientes
Un ejemplo paradigmático es la operación “Rifiuti”, que desarticuló una red que introducía en España unas 40.000 toneladas anuales de residuos urbanos desde Italia, desviándolos a vertederos en Tarragona y Cuenca mediante documentación falsificada. El dispositivo, liderado por SEPRONA con apoyo de EUROPOL, dejó 15 detenidos y siete empresas investigadas, y puso el acento en la prioridad europea contra el tráfico de residuos.
La unidad también está detrás de investigaciones sobre residuos peligrosos, contaminación grave, tráfico de fauna y urbanismo ilegal de gran impacto. Las memorias y notas oficiales del Ministerio del Interior recogen operaciones con decenas de detenidos por delitos contra los recursos naturales, falsedad y pertenencia a organización criminal, y subrayan el uso de análisis financiero y cooperación judicial para cercar a las tramas.
Marco legal y formación
El trabajo de UCOMA se apoya en el Código Penal (título sobre delitos contra el medio ambiente, fauna y flora, ordenación del territorio e incendios) y en una compleja maraña normativa estatal, autonómica y comunitaria. El valor probatorio de sus investigaciones se sustenta en informes periciales de impacto ambiental y en la cadena de custodia de evidencias, ámbitos en los que la Guardia Civil ha ido profesionalizando equipos y protocolos.
En materia de capacitación, UCOMA bebe de la tradición del SEPRONA —referente histórico en policía ambiental desde 1988— y de la especialización de la Escuela de Tráfico/centros docentes de la Guardia Civil para módulos técnicos aplicados a medio ambiente, además de cursos específicos y programas europeos.
Por qué importa UCOMA
En un país con alta biodiversidad y un intenso tejido industrial y logístico, UCOMA representa la bisagra entre la vigilancia ambiental diaria y la gran investigación que exige cruzar fronteras, desentrañar fraudes complejos y sostener acusaciones en sede judicial. Su existencia desde 2011 ha profesionalizado la respuesta penal al crimen medioambiental y ha colocado a España en la primera línea de las prioridades europeas contra el crimen verde.
