El relevo del vigilante.
Uno de los escenarios más complicados y preocupantes para un vigilante de seguridad privada es el retraso o la falta de aparición de su relevo al final de su turno. Este tipo de situaciones puede generar inseguridad tanto para el profesional como para las instalaciones que deben protegerse. En España, la legislación de seguridad privada establece claramente la responsabilidad del vigilante en cuanto a la continuidad del servicio, y no cumplir con el procedimiento adecuado podría acarrear consecuencias tanto laborales como legales. Sin embargo, ¿qué hacer si tu relevo no aparece?
A continuación, desglosamos los pasos fundamentales que un vigilante de seguridad debe seguir si se encuentra en esta situación.
1. Comunicarse con la empresa o el coordinador de seguridad
Lo primero que un vigilante debe hacer es notificar a su empresa o coordinador de seguridad sobre la ausencia del relevo. Esto puede hacerse a través de una llamada telefónica o un mensaje, dependiendo de los protocolos de la empresa. Es importante que la notificación quede registrada, ya sea mediante un correo electrónico o en el sistema interno de la empresa. Esto permitirá tener pruebas de que el profesional actuó de forma responsable al intentar resolver el problema.
El vigilante debe informar de forma clara la situación, especificando la hora exacta en la que el relevo debería haber llegado y los intentos que se han hecho para contactarlo.
2. Documentar la situación en el informe diario
Una vez se haya intentado contactar con el relevo o con la empresa, es crucial registrar todos los detalles en el informe diario. Este informe debe incluir la hora de salida de turno, los intentos de contacto realizados, los mensajes enviados y cualquier otra acción que se haya llevado a cabo para resolver el problema. Si la situación no se resuelve rápidamente, el vigilante debe hacer constar en el informe que ha quedado en el puesto más allá de su turno original.
3. Contactar con las autoridades competentes
Si la empresa no puede resolver la situación de forma inmediata, el siguiente paso es contactar con las autoridades. En este caso, el vigilante debe comunicarse con la Policía Local, la Guardia Civil o la Policía Nacional para poner en su conocimiento la incidencia. Las fuerzas de seguridad pueden ayudar a regular la situación, asegurando que la seguridad del lugar no quede comprometida en ningún momento.
Además, si la empresa no da una respuesta inmediata, llamar a la Sala de Coordinación de Seguridad Privada(teléfono 900 350 125) permite dejar constancia de la incidencia y recibir indicaciones adicionales.
4. Solicitar el relevo a un compañero o personal disponible
En algunos casos, puede ser posible que otro vigilante de seguridad o personal auxiliar se haga cargo temporalmente del puesto. Esto puede ser una opción viable en situaciones donde el vigilante de turno no pueda seguir trabajando debido a la falta de descanso o por cuestiones de agotamiento físico. Siempre es recomendable que el vigilante que se queda en el puesto hasta el relevo de su compañero informe detalladamente de la situación a cualquier persona que pueda asistir, como responsables del cliente o del centro.
5. Evitar el abandono del puesto sin autorización
Abandonar el puesto sin un relevo adecuado puede acarrear graves consecuencias tanto legales como laborales. El vigilante no debe dejar su puesto sin una autorización adecuada, ya sea de su empresa, de las autoridades o de un responsable designado. El abandono sin justificación puede considerarse un incumplimiento grave de sus deberes y dar lugar a sanciones disciplinarias o incluso a despidos.
6. Involucrar a los representantes sindicales
Si la situación no se resuelve de manera satisfactoria y el vigilante siente que está siendo presionado a abandonar el puesto sin una justificación adecuada, puede involucrar a sus representantes sindicales. Estos profesionales pueden ofrecer asesoramiento sobre cómo proceder en caso de que la empresa no cumpla con sus obligaciones y se pongan en riesgo los derechos laborales del vigilante.
En caso de que la situación se repita o persista como un patrón, los representantes sindicales pueden presentar una queja formal ante los organismos competentes, como la Inspección de Trabajo o el Departamento de Seguridad Privada de la comunidad autónoma correspondiente.
7. ¿Qué obligaciones tiene la empresa de seguridad?
Según la Ley de Seguridad Privada, la empresa tiene la obligación de asegurar que el relevo se produzca de manera oportuna y que el vigilante no se quede trabajando más allá de su turno sin una justificación. Las empresas deben contar con protocolos para cubrir estos casos, bien sea con personal de refuerzo o sistemas de comunicación eficaces. Si la empresa no asegura que los turnos se cubran correctamente, podría ser sancionada por incumplir sus responsabilidades.
Conclusión
Cuando el relevo no aparece, los vigilantes de seguridad deben actuar con cautela y seguir una serie de pasos para evitar problemas legales y garantizar que el lugar que protegen no quede vulnerable. La comunicación inmediata con la empresa, la documentación precisa de todos los hechos y la colaboración con las autoridades son claves para gestionar estas situaciones correctamente. Además, respetar los protocolos y no abandonar el puesto sin respaldo es esencial para evitar consecuencias negativas para la seguridad del lugar y la propia estabilidad laboral del vigilante.
