Operativo conjunto de los Mossos d'Esquadra con la Guardia di Finanza de Italia.
Los Mossos d’Esquadra han desplegado desde primera hora de la mañana un amplio dispositivo policial en Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat con el objetivo de desmantelar una organización criminal dedicada al tráfico de drogas con conexiones en Italia, según ha confirmado la propia policía catalana en un comunicado oficial.
El operativo se ha puesto en marcha este martes 3 de marzo bajo secreto de sumario y forma parte de una investigación de gran envergadura que apunta a una red de narcotráfico que operaba no solo en el área metropolitana barcelonesa, sino también en coordinación con estructuras delictivas transnacionales con base en territorio italiano.
Un despliegue inusual de recursos
La División de Investigación Criminal (DIC) ha liderado las actuaciones con apoyo de la Sala Central, unidades de orden público (ARRO y BRIMO), unidad canina y la sección de drones. En total, cerca de 150 agentes participan en el dispositivo, que incluye nueve entradas y registros simultáneos en inmuebles repartidos entre Barcelona y L’Hospitalet.
Fuentes policiales consultadas por este diario indican que los investigadores esperan detener a los principales líderes de la trama, aunque por el momento no se han facilitado cifras oficiales de arrestos ni detalles sobre los objetivos exactos de cada registro, al mantenerse la causa bajo secreto judicial.
Cocaína y hachís, eje del operativo
Según los comunicados y las informaciones preliminares, la red se especializaba en el tráfico de cocaína y hachís, dos de las sustancias estupefacientes más demandadas y valoradas en el mercado ilícito europeo. Las autoridades han centrado su atención en cómo estas drogas cruzaban fronteras desde Italia hacia Cataluña, y cómo parte de la logística de distribución se gestionaba desde el área metropolitana de Barcelona —un punto neurálgico para el crimen organizado internacional— antes de su dispersión en el resto del país.
Expertos en criminalidad organizada señalan que la presencia de traficantes italianos en España es un fenómeno consolidado desde hace años, vinculado tanto a la Camorra napolitana como a clanes más pequeños de Sicilia y Calabria que buscan rutas de entrada y salida de cocaína hacia toda Europa. Este tipo de estructuras aprovecha redes de logística complejas, guarderías de droga urbanas e incluso zonas portuarias para camuflar sus operaciones.
Estratégico y silencioso: el enfoque de los Mossos
Los Mossos han optado por mantener en secreto buena parte de los detalles de la investigación para no comprometer la operación ni alertar a los sospechosos de posibles fugas. Esa práctica es habitual en casos de crimen organizado de esta naturaleza, en los que intervienen organismos de cooperación internacional y puede haber vínculos con investigaciones en otros países.
No es la primera vez que la policía catalana se enfrenta a redes de este calibre. En los últimos meses, operativos similares han puesto en evidencia vinculaciones transfronterizas complejas, en algunos casos con colaboración directa de cuerpos como la Guardia di Finanza italiana y la Fiscalía Antimafia de Milán, que superan fronteras y sistemas judiciales.
El escenario del narcotráfico internacional
El área metropolitana de Barcelona lleva años siendo objeto de actuaciones policiales contra el tráfico internacional de drogas. En febrero pasado, los Mossos y la Guardia di Finanza realizaron un macrooperativo en varios municipios de la Gran Barcelona y otros puntos fuera de Cataluña también vinculados a redes italianas, destacando la continuidad y el alcance de estas organizaciones delictivas.
Estas organizaciones aprovechan la posición estratégica de Barcelona como eje logístico, su infraestructura portuaria y la conectividad con el resto de Europa para operar. La investigación actual apunta a una red de gran escala, cuya desarticulación, de culminarse con éxito, supondría un golpe de impacto en la ruta de la cocaína y el hachís entre el sur de Europa y el resto del continente.
Implicaciones y próximas fases
Aunque las detenciones y registros se están produciendo de forma progresiva, la fase decisiva de la investigación podría prolongarse días o semanas, con la posibilidad de nuevos arrestos y medidas judiciales. La colaboración entre cuerpos de seguridad, tanto nacionales como internacionales, es clave para desmontar este tipo de redes que operan más allá de las fronteras.
Hasta el momento, tanto la Fiscalía como los Mossos han sido cautos a la hora de ofrecer cifras oficiales o precisión sobre las cantidades de droga intervenidas. Sin embargo, la magnitud del operativo y la presencia de unidades especializadas reflejan la importancia que las autoridades otorgan a esta investigación.
