La Guardia Civil incauta una alijo de 100 toneladas de tabaco en Barcelona.
Operación ‘Yankao-Mikao’ con Europol desarticula red que fabricaba 900.000 cigarrillos diarios en Granollers para exportarlos a Europa del Norte, con defraudación estimada en 30 millones de euros
La Guardia Civil, en colaboración con Europol, ha desarticulado en la provincia de Barcelona una organización criminal dedicada a la fabricación ilegal, distribución y comercialización de tabaco falsificado, incautando 100 toneladas de hoja de tabaco, una de las mayores confiscaciones de este tipo en la historia de España. La red operaba con una capacidad industrial impresionante, produciendo entre 850.000 y 900.000 cigarrillos diarios —equivalentes a unas 45.000 cajetillas— en una nave industrial de Granollers (Barcelona), desde donde exportaba el producto a países del norte de Europa.
El delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto, junto al general jefe de la Guardia Civil en Catalunya, Pedro Antonio Pizarro, y el capitán jefe de Policía Judicial de la Comandancia de Girona, Daniel Gómez, han detallado la operación en una rueda de prensa celebrada este viernes en la sede de la Zona de la Guardia Civil en Catalunya. Prieto ha enfatizado que se trataba de una «organización criminal perfectamente estructurada, con capacidad industrial, logística y de distribución», capaz de generar beneficios millonarios al duplicar el precio de sus productos falsificados en mercados europeos.
La investigación, bautizada como ‘Yankao-Mikao’, se inició en el verano de 2024 tras detectar la entrada irregular de hoja de tabaco por la frontera terrestre de La Jonquera (Girona). La materia prima provenía de países del este de Europa, como Bulgaria y Rumanía, y se recepcionaba en un punto logístico en Piera (Barcelona) antes de su traslado a la factoría clandestina de Granollers. Allí, las hojas se transformaban en cajetillas listas para la venta, empaquetadas con etiquetas en inglés para facilitar su comercialización en un amplio abanico de destinos.
Los cigarrillos falsos se exportaban mediante camiones que cruzaban la frontera con Francia rumbo al norte de Europa, evadiendo controles aduaneros gracias a una logística sofisticada. Fuentes policiales estiman que la defraudación fiscal asciende a 30 millones de euros, cantidad equivalente a la construcción de cuatro Centros de Atención Primaria o cinco centros educativos. Pizarro ha destacado la exclusividad del dispositivo policial, sin antecedentes de fábricas de este calibre en Catalunya, y ha subrayado el rol clave de Europol en el seguimiento transfronterizo.
Esta acción representa un golpe decisivo contra el contrabando de tabaco, un delito que socava los ingresos fiscales y la salud pública. La Guardia Civil continúa las pesquisas para identificar posibles ramificaciones internacionales y prevenir la reaparición de estructuras similares, reafirmando su compromiso con la lucha contra el crimen organizado en Catalunya.
