Grupo de Seguridad y Atención Ciudadana
El Grupo de Seguridad y Atención Ciudadana del Cuerpo General de la Policía Canaria (CGPC) es, por definición operativa, la primera línea de contacto entre la policía autonómica y la población. Nacido dentro de la reordenación organizativa que el Gobierno de Canarias aprobó mediante resoluciones publicadas entre 2024 y 2025, este grupo tiene por objetivo prioritario la vigilancia, la prevención y la atención directa a las demandas ciudadanas, complementando las funciones del resto de unidades territoriales y especializadas.
Funciones y ámbitos de actuación
Aunque la denominación concreta puede variar en las versiones del organigrama publicadas, las funciones que normalmente se atribuyen a este tipo de grupos incluyen la vigilancia preventiva, el control del orden público en actos y eventos de convocatoria pública, la atención a quejas y solicitudes de los ciudadanos, la gestión de patrullas de proximidad y la coordinación con policías locales y otros servicios de emergencia. En el caso de la Policía Canaria, la propia carta de servicios del CGPC subraya actuaciones de vigilancia y protección de personas, edificios y dependencias de la comunidad autónoma, que encajan con las funciones del Grupo de Seguridad y Atención Ciudadana.
Proximidad y prevención como ejes estratégicos
La resolución organizativa de enero de 2024 que reconfiguró Unidades, Grupos y Subgrupos del CGPC hizo especial hincapié en reforzar la policía territorial y en profundizar un modelo de proximidad. En ese marco, el Grupo de Seguridad y Atención Ciudadana actúa como puente entre la ciudadanía y la estructura policial: no sólo responde a incidentes, sino que participa en planes y campañas preventivas, establece canales de comunicación con la comunidad y gestiona servicios cotidianos que mejoran la sensación de seguridad.
Organización, coordinación y despliegues
Orgánicamente el grupo depende del Cuerpo General y, en lo funcional, coordina su trabajo con la Dirección General de Seguridad y la Jefatura del Cuerpo. En situaciones de gran afluencia (fiestas locales, actos institucionales, eventos deportivos), el Grupo de Seguridad y Atención Ciudadana suele participar en los dispositivos de seguridad —coordinados con la Policía Local y la Policía Nacional— para garantizar control de accesos, movilidad y contingencias, como han mostrado despliegues recientes en distintas islas. Además, los nuevos ingresos de personal en el CGPC han sido orientados mayoritariamente hacia tareas operativas que refuercen precisamente este tipo de grupos.
Relación con la ciudadanía y canales de atención
La página oficial del CGPC y su “carta de servicios” recogen los cauces formales a través de los cuales la ciudadanía puede solicitar información o formular quejas y denuncias. Parte de la labor del grupo es garantizar que esas demandas se canalicen correctamente, ofreciendo seguimiento administrativo y, cuando procede, intervención operativa. Este rol administrativo-operativo —a menudo invisible para el público— es clave para la trazabilidad de las actuaciones y la rendición de cuentas.
Retos y oportunidades
Entre los retos que afronta el Grupo de Seguridad y Atención Ciudadana están la capilaridad territorial (cubrir un archipiélago con infraestructuras dispares), la articulación con policías locales y servicios sanitarios, y la necesidad de mantener formación continua en materias como mediación, atención a víctimas y gestión de grandes eventos. La evolución normativa reciente del CGPC apunta a consolidar recursos humanos y operativos para garantizar una respuesta homogénea en todas las islas.
