Grupo de Protección Medioambiental y del Patrimonio Cultural (GRUMA)
En el entramado operativo del Cuerpo General de la Policía Canaria (CGPC), el Grupo de Protección Medioambiental y del Patrimonio Cultural —habitualmente referido por sus siglas operativas GRUMA— cumple una función técnica y de proximidad con impacto directo en la conservación de los espacios naturales y bienes culturales del archipiélago. Su existencia y encaje organizativo están recogidos en las resoluciones que actualizan la estructura del CGPC y que fijan las competencias de la Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa (UVIA), en la que el GRUMA actúa de forma coordinada.
Un perfil mixto: policía administrativa, inspectora y operativa
GRUMA desarrolla un perfil híbrido: por un lado ejerce funciones de vigilancia e inspección administrativa —identificando infracciones, levantando actas y tramitando propuestas de sanción— y por otro presta apoyo operativo en la custodia y protección del patrimonio natural y cultural, con intervenciones sobre el terreno (control de accesos, intervención en vertidos, inspecciones a instalaciones, etc.). Estas actuaciones se realizan tanto de manera autónoma como en coordinación con agencias y servicios insulares (Agencia Canaria de Protección del Medio Natural, cabildos insulares y agentes de medio ambiente).
Ejemplos recientes: de sanciones a rescates y controles de residuos
La actividad del grupo no es puramente administrativa. En los últimos meses han publicado operativos conjuntos que concluyeron con sanciones por acceso indebido y daños en espacios protegidos del este de Tenerife —actuaciones que incluyeron la identificación de vehículos fuera de pista y la tramitación de varias propuestas sancionadoras— y acciones de control de residuos peligrosos en instalaciones de distintas islas a requerimiento de la Agencia Canaria, lo que ejemplifica su papel operativo y su articulación interinstitucional.
Además, GRUMA participa en rescates y colaboraciones con equipos de emergencias en espacios naturales (por ejemplo en el Parque Nacional del Teide) y en dispositivos para evitar la circulación de vehículos en reservas integrales, acciones que combinan vigilancia ambiental y protección de la seguridad pública.
Marco legal y capacidades técnicas
La base normativa del grupo se apoya en la Ley del CGPC y en los decretos y resoluciones que desarrollan su organización (Decreto 77/2010 y resoluciones publicadas en BOC en 2024–2025), además de la normativa sectorial sobre espacios protegidos y patrimonio cultural (incluida la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias). Ese marco determina competencias, límites de intervención y cooperación con autoridades ambientales y culturales.
Retos y prioridades
Los principales retos del GRUMA son: (1) garantizar capilaridad territorial en un archipiélago con necesidades muy dispares entre islas; (2) reforzar la cooperación interinstitucional (cabildos, ayuntamientos, agencias ambientales); (3) modernizar medios materiales y humanos para inspecciones y custodia; y (4) compatibilizar la labor sancionadora con iniciativas preventivas y campañas de sensibilización ciudadana sobre uso responsable de espacios naturales y conservación del patrimonio. Estos desafíos emergen en los comunicados y operativos recientes del CGPC y de las agencias ambientales.
Por qué importa
Canarias es un territorio de alta sensibilidad ecológica y con un legado patrimonial singular: la labor del GRUMA protege la biodiversidad, evita daños irreversibles en áreas específicas y garantiza que las sanciones y las medidas administrativas se apliquen con trazabilidad y respaldo legal. En muchos casos, su intervención supone la diferencia entre un impacto puntual y la degradación progresiva de entornos únicos.
