Incautado 146 garrafas de gasolina destinadas a las lanchas del Narcotráfico.
La lucha contra el narcotráfico en el sur de España no se libra únicamente en alta mar o en los grandes alijos de droga. También se combate en tierra, en operaciones aparentemente menores pero clave para desarticular la logística de las organizaciones criminales. En este contexto, la reciente intervención de 146 garrafas de gasolina en Jerez de la Frontera realizada por la policia local y posteriormente trasladada a la policia nacional, pone de manifiesto la importancia del denominado petaqueo, una actividad auxiliar que sostiene el tráfico de drogas en el Estrecho.
La actuación permitió interceptar una importante cantidad de combustible presuntamente destinada a abastecer embarcaciones utilizadas por redes de narcotráfico. Estas lanchas rápidas, conocidas como ‘narcolanchas’, dependen de este suministro clandestino para operar en el litoral gaditano, especialmente en zonas próximas al Campo de Gibraltar.
Una actividad clave en la cadena del narcotráfico
El petaqueo consiste en el almacenamiento y transporte ilegal de grandes cantidades de gasolina en garrafas, que posteriormente son trasladadas a puntos estratégicos de la costa para repostar embarcaciones dedicadas al tráfico de hachís u otras sustancias. Aunque pueda parecer una actividad secundaria, las autoridades la consideran un eslabón esencial en la estructura del narcotráfico.
Fuentes del Ministerio del Interior han advertido en reiteradas ocasiones de que estas redes logísticas permiten a las organizaciones criminales mantener su operatividad, reduciendo tiempos de exposición y facilitando rutas más rápidas entre Marruecos y la costa española.
Incremento de la presión policial
En los últimos años, las fuerzas de seguridad han intensificado la presión sobre este tipo de actividades. Según datos oficiales, las intervenciones relacionadas con combustible destinado al narcotráfico han aumentado de forma significativa, en paralelo al refuerzo de unidades especializadas como la Guardia Civil y los dispositivos conjuntos en el sur peninsular.
Diferentes medios periodísticos han venido alertando del crecimiento del petaqueo como fenómeno asociado al narcotráfico, especialmente en provincias como Cádiz, donde el entramado logístico ha alcanzado un alto grado de profesionalización. En muchos casos, los implicados no participan directamente en el transporte de droga, pero forman parte de una red perfectamente estructurada.
Consecuencias penales
Desde el punto de vista jurídico, estas conductas pueden ser perseguidas como delitos de colaboración con organización criminal o contra la salud pública, en función de su vinculación con el narcotráfico. El Código Penal español contempla penas de prisión que pueden agravarse si se acredita la integración en redes organizadas o el uso de medios peligrosos.
Además, el almacenamiento de combustible en condiciones irregulares puede conllevar infracciones administrativas graves, e incluso delitos relacionados con la seguridad colectiva, debido al riesgo de explosión o incendio.
Un fenómeno persistente
La intervención en Jerez evidencia que, pese a los esfuerzos policiales, el petaqueo sigue siendo una práctica extendida en el sur de España. Su erradicación resulta compleja, ya que se nutre de estructuras locales y de una economía sumergida que encuentra en el narcotráfico una fuente de ingresos rápida.
En este escenario, cada actuación cobra especial relevancia. No se trata solo de incautar combustible, sino de debilitar la infraestructura que permite operar a las organizaciones criminales. Porque, como insisten las autoridades, sin logística no hay narcotráfico.
