Unidad Pegasus
Los Equipos de Vigilancia Aérea de Tráfico (EVAT) son la capacidad de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil dedicada a dar apoyo aéreo a los mandos y a las unidades sobre el terreno: motoristas, atestados, GIAT y equipos operativos. En la doctrina interna se les atribuyen cometidos de cobertura desde helicóptero o avión para reforzar la prevención, la regulación y la respuesta ante incidencias en carretera.
Aunque la explotación de aeronaves en la Guardia Civil corresponde al Servicio Aéreo (SAER) —unidad especializada en operar y mantener los medios aéreos del Cuerpo—, los EVAT conectan esa capacidad con la especialidad de Tráfico, integrando vigilancia, coordinación y obtención de pruebas desde el aire. El SAER actúa como proveedor del medio y la tripulación, y Tráfico define la misión y los objetivos operativos.
En su operativa diaria, los EVAT trabajan de forma sinérgica con la DGT y su Unidad de Medios Aéreos (UMA) —la flota conocida por los helicópteros Pegasus—, que realiza vigilancia específica del cumplimiento de las normas: velocidad, adelantamientos, uso del móvil, cinturón, etc. Esta coordinación permite cubrir amplias áreas, apoyar controles en tierra y documentar infracciones o situaciones de riesgo con medios ópticos estabilizados.
Los sistemas de imagen de estos helicópteros —por ejemplo, las torretas Wescam MX-15 empleadas en aeronaves de la DGT— combinan una cámara panorámica para seguimiento y otra con teleobjetivo para detalles como matrículas, lo que facilita la identificación probatoria en atestados y diligencias. Además del control de velocidad “desde el cielo”, el operador puede captar maniobras temerarias, adelantamientos prohibidos o distracciones al volante.
Funciones habituales de los EVAT
- Apoyo al mando: visión situacional en tiempo real para dirigir dispositivos especiales (operaciones de fin de semana, puentes, nevadas, accidentes múltiples o rutas con alta siniestralidad).
- Apoyo a Atestados y GIAT: registro de la escena de siniestros y obtención de imágenes de contexto útiles para reconstrucción o para informar al juzgado.
- Vigilancia dinámica: patrullas aéreas en coordinación con patrullas terrestres, con capacidad de detección a kilómetros de distancia y a alturas que dificultan la percepción del infractor.
- Gestión de grandes operaciones: campañas estacionales y dispositivos especiales de la DGT, donde se refuerzan tramos conflictivos con aeronaves y patrullas.
Medios y despliegue
Los EVAT operan con aeronaves del SAER y, según misión, con helicópteros de la UMA-DGT equipados con Pegasus. Estos aparatos incorporan georreferenciación y cálculo de distancia/velocidad respecto al vehículo observado, además de enlaces para transmitir información a los centros de coordinación. La UMA es la unidad de vuelo más veterana del Ministerio del Interior y concentra cientos de miles de horas de experiencia desde 1961, lo que aporta expertiseespecífico de tráfico a los operativos conjuntos.
Formación y capacitación
El personal de Tráfico que trabaja con medios aéreos se apoya en la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil (Mérida)y en la propia capacitación del SAER (pilotos, mecánicos, operadores). La Escuela de Tráfico forma a especialistas de la Agrupación (motoristas, atestados, GIAT, COTA), y el SAER proporciona la cualificación aeronáutica para la operación segura y eficaz de los helicópteros y aviones.
Un apunte sobre drones
La vigilancia aérea en la Guardia Civil también incluye UAS/drones en otros marcos (p. ej., equipos PEGASO para aviación general y control de UAS). No son EVAT, pero complementan la vigilancia desde el aire y, llegado el caso, pueden apoyar dispositivos de tráfico o seguridad vial. Conviene distinguir ambas capacidades.
Por qué importan
Los EVAT multiplican el alcance de la vigilancia en carretera, aportan pronta detección de riesgos (retenciones, obstáculos, meteorología adversa) y ayudan a judicializar conductas graves con imágenes estabilizadas y metadatos. En un país con una red extensa y campañas de movilidad intensas, su integración con patrullas, COTA y DGT es una palanca decisiva para reducir la siniestralidad y mejorar la respuesta ante emergencias.
