La "Reme" detenida
El nombre de Remedios Sánchez, más conocida como “La Reme” o “la Mataviejas”, vuelve a estremecer a la sociedad española casi dos décadas después de sus crímenes en Barcelona. La mujer, condenada en 2008 a más de 140 años de prisión por asesinar y robar a varias ancianas, ha sido nuevamente detenida e investigada por la muerte violenta de una mujer de 91 años en el barrio coruñés de Monelos, durante un permiso penitenciario.
La víctima, que vivía sola, fue hallada sin vida en su domicilio a comienzos de octubre. En un principio, el caso se trató como una muerte natural, pero las incoherencias detectadas en la escena —objetos fuera de lugar y signos de violencia leves— llevaron a los investigadores a solicitar una autopsia detallada. El resultado fue demoledor: la anciana había sido asfixiada.
A partir de ahí, la Policía Nacional comenzó a revisar grabaciones de cámaras de seguridad cercanas y encontró un rostro familiar: el de Remedios Sánchez, la misma mujer que en 2006 sembró el terror en Barcelona asesinando a tres ancianas y atacando a varias más con idéntico método. Las coincidencias en el patrón criminal, sumadas a la aparición de una huella suya en el domicilio de la víctima, confirmaron las sospechas.
“La Reme” fue detenida dentro del propio Centro Penitenciario de Teixeiro, donde cumplía condena y disfrutaba de permisos de salida bajo régimen de segundo grado. Su reincidencia ha abierto un profundo debate dentro del sistema penitenciario español, cuestionando los protocolos de evaluación del riesgo de reinserción y la concesión de permisos a reclusos con un historial de extrema violencia.
Fuentes policiales consultadas señalan que el modus operandi en este nuevo caso reproduce con precisión el patrón de sus antiguos crímenes: una víctima anciana, un entorno de confianza o vulnerabilidad, y la asfixia como método de ejecución. “Es la misma firma criminal que vimos en 2006”, afirmó un investigador.
La noticia ha generado indignación y preocupación social. Asociaciones de mayores exigen reforzar las políticas de protección a personas de edad avanzada que viven solas, así como revisar los mecanismos de seguimiento postpenitenciario de los internos con antecedentes de delitos graves. “No puede volver a repetirse que alguien condenado por crímenes de esa naturaleza tenga libertad de movimientos sin un control exhaustivo”, denunciaron desde la Federación Gallega de Mayores.
Mientras tanto, el Juzgado de Instrucción número 6 de A Coruña ha decretado el secreto de sumario y ordenado la práctica de nuevas pruebas periciales. La Policía continúa analizando los desplazamientos de Sánchez durante su permiso, ante la posibilidad de que haya intentado otros delitos similares.
El caso de “La Reme” no solo revive el miedo a una asesina reincidente, sino que pone sobre la mesa un asunto de fondo: la delgada línea entre la reinserción y la seguridad pública. Una lección amarga que recuerda que, en ocasiones, los monstruos del pasado pueden regresar si el sistema baja la guardia.
