Nuevo sistema SES de control de Extranjería
Europa ha dicho adiós al tradicional sello en el pasaporte. Desde el 12 de Octubre de 2025, el Sistema de Entradas y Salidas (SES), una plataforma tecnológica impulsada por la Unión Europea, comenzó a funcionar en varios aeropuertos y fronteras exteriores del espacio Schengen, incluyendo España. Su objetivo: reforzar el control migratorio, evitar fraudes y mejorar la seguridad, registrando electrónicamente la entrada y salida de viajeros extracomunitarios.
El SES —también conocido como EES (Entry/Exit System)— sustituye al antiguo método manual de sellado de pasaportes. En su lugar, cada vez que un ciudadano no perteneciente a la UE cruza una frontera, se registran sus datos biométricos (huellas dactilares e imagen facial), así como la fecha, hora y lugar del paso fronterizo.
De esta manera, el sistema calcula automáticamente la duración de la estancia, lo que permitirá detectar de forma inmediata si un viajero excede los 90 días de permanencia permitidos en un período de 180.
Un cambio histórico en la gestión de fronteras
Hasta ahora, el control de entrada y salida de extranjeros dependía en gran medida de la comprobación manual por parte de los agentes fronterizos. Con el SES, España y los países del espacio Schengen darán un salto tecnológico hacia un modelo digital, automatizado y unificado.
Según fuentes del Ministerio del Interior, el sistema se implantará de forma progresiva hasta abril de 2026. En España, los principales puntos de control donde ya se está implementando son los aeropuertos de Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat, Málaga y Palma de Mallorca, así como los pasos fronterizos terrestres de Ceuta y Melilla.
“El SES permitirá tener una fotografía mucho más precisa de quién entra y quién sale de Europa, y por cuánto tiempo”, explican desde la Policía Nacional, responsable de su gestión en España. Además, facilitará la detección de personas que entran legalmente pero no abandonan el territorio cuando deben, una de las principales vías de irregularidad migratoria.
Impacto directo en los trámites de extranjería
Aunque el SES no modifica directamente la legislación española sobre residencia o visados, su implantación tiene un impacto claro en el ámbito de extranjería. Los datos recopilados podrán utilizarse para verificar si una persona ha respetado los límites legales de estancia antes de tramitar un visado o una autorización de residencia.
Esto significa que los viajeros que pretendan obtener visados de larga duración, residencias temporales o futuras nacionalidades deberán ser más cuidadosos con sus fechas de entrada y salida. Los registros del SES serán una fuente de verificación oficial e infalible.
También tendrá implicaciones para los residentes británicos en España tras el Brexit, ya que, si no disponen de la documentación de residencia en regla, podrían ser tratados como simples turistas a efectos de control fronterizo.
Más seguridad, pero también más control
El sistema SES ha sido diseñado cumpliendo los estándares europeos de protección de datos, aunque algunas organizaciones de derechos digitales han expresado su preocupación por el almacenamiento masivo de información biométrica. Según la normativa comunitaria, los datos se conservarán durante tres años para los viajeros regulares y hasta cinco años si se detectan infracciones migratorias.
La Comisión Europea defiende que el sistema reforzará la seguridad interior, permitirá un control más ágil y reducirá el tiempo de espera en fronteras mediante el uso de quioscos automatizados y reconocimiento facial.
Sin embargo, en los primeros meses de implantación, se prevé que las colas en los aeropuertos aumenten debido al registro inicial de huellas e imágenes faciales. “Será un pequeño caos al principio, pero necesario para ganar en eficiencia a medio plazo”, admiten fuentes aeroportuarias.
Un nuevo paradigma para la movilidad internacional
El SES supone el primer paso de un ecosistema digital de control migratorio que se completará con el ETIAS, el permiso electrónico que deberán solicitar los viajeros de países exentos de visado para entrar al espacio Schengen a partir de 2026.
Con estas medidas, Europa busca modernizar su gestión migratoria, mejorar la seguridad y garantizar que las estancias de corta duración sean realmente temporales. Para España, uno de los países con más entradas internacionales del continente, el SES marcará un antes y un después en la política de extranjería y control de fronteras.
