Manifestacion en Vitoria
La conmemoración del Día de la Hispanidad en Vitoria terminó con graves disturbios y un total de 17 jóvenes detenidos tras enfrentamientos con la Ertzaintza durante una manifestación no autorizada que protestaba contra una concentración convocada por Falange Española. Los incidentes se registraron en las inmediaciones de la Plaza de los Fueros, donde se había desplegado un fuerte dispositivo de seguridad.
Según fuentes policiales, los disturbios comenzaron cuando un grupo de manifestantes, algunos con el rostro cubierto, intentó acercarse al perímetro acordonado donde se desarrollaba el acto falangista. A pesar de los llamamientos a la calma por parte de los agentes, los jóvenes comenzaron a lanzar objetos y a corear consignas antifascistas, lo que llevó a la policía a intervenir para dispersar a los concentrados.
Durante la carga policial, varios manifestantes resultaron heridos de carácter leve, mientras que tres agentes fueron atendidos por contusiones. La Delegación del Gobierno en el País Vasco confirmó que los detenidos podrían enfrentarse a delitos de desórdenes públicos, resistencia y atentado a la autoridad, en función de su grado de implicación en los hechos.
La concentración de Falange, autorizada oficialmente, había sido criticada por diversos colectivos vecinales y partidos políticos locales, que consideraron una provocación la elección de esa fecha y el lugar, en el corazón de la capital alavesa. Desde el Ayuntamiento de Vitoria se había reforzado la presencia policial para evitar enfrentamientos, aunque finalmente los incidentes no pudieron evitarse.
La organización Falange Española, por su parte, condenó “la violencia y el acoso sufrido por ejercer su derecho a manifestarse”, mientras que grupos antifascistas denunciaron “una actuación policial desproporcionada” y “una permisividad hacia grupos de ultraderecha”. Las redes sociales se inundaron rápidamente de vídeos mostrando tanto la protesta como las cargas policiales, generando un intenso debate político y social.
La Ertzaintza ha abierto una investigación paralela para identificar a los participantes más activos en los disturbios y determinar si hubo premeditación o coordinación a través de redes sociales. Por el momento, los 17 detenidos han sido puestos a disposición judicial en Vitoria.
Los hechos reabren el debate sobre los límites de la libertad de expresión y el derecho de manifestación, especialmente en contextos ideológicos opuestos. Mientras algunos reclaman mayor control sobre concentraciones de grupos de extrema derecha, otros defienden la necesidad de garantizar la seguridad sin restringir derechos fundamentales.
