Ataque a dos vigilantes de Renfe
La madrugada posterior a la verbena de Sant Joan, cuando la ciudad todavía arrastraba el eco de los petardos y las calles comenzaban a vaciarse lentamente, dos vigilantes de seguridad de Renfe emprendían el camino a casa tras terminar su turno. Eran poco más de las seis de la mañana del 24 de junio de 2025 en L’Hospitalet de Llobregat. Lo que parecía el final de una jornada rutinaria se convirtió en cuestión de segundos en una escena de violencia extrema.
En las inmediaciones de la rambla Just Oliveras, dos individuos se aproximaron a las víctimas. Según la reconstrucción policial, el objetivo inicial era un robo. Pero la situación escaló de forma inmediata. Uno de los agresores empuñaba un arma blanca de grandes dimensiones, descrita como un machete. La tensión estalló y el ataque fue fulminante.
Uno de los vigilantes recibió un brutal corte en el brazo que estuvo a punto de provocarle la amputación. La gravedad de las heridas obligó a una intervención quirúrgica compleja para reconstruir la extremidad. Aunque los médicos lograron salvar el brazo, las secuelas han sido irreversibles: la víctima no ha podido volver a ejercer su profesión. Su compañero salió físicamente ileso, pero ambos arrastran el impacto psicológico de una agresión marcada por la violencia súbita.
Los atacantes huyeron rápidamente del lugar, desapareciendo entre calles todavía marcadas por los restos de la noche festiva. Desde entonces, la investigación de los Mossos d’Esquadra ha avanzado entre revisiones de cámaras de seguridad, análisis de movimientos y recopilación de testimonios, pero sin lograr una identificación concluyente durante meses.
Ante el bloqueo de la investigación, la policía catalana ha decidido ahora dar un paso poco habitual: difundir públicamente imágenes de los sospechosos y pedir ayuda directa a la ciudadanía para poner nombre y rostro a los autores. Los investigadores confían en que alguien reconozca a los hombres y aporte la pista definitiva que permita cerrar el círculo.
El teléfono de contacto que han facilitado es el 607 074 334 y el correo electrónico itpg31111@mossos.cat para recoger todo tipo de información relacionada con su identidad, poder detenerlas y ponerlas a disposición judicial.
El caso ha reabierto el debate sobre la exposición al riesgo de los vigilantes de seguridad privada, especialmente en entornos ferroviarios y estaciones con gran afluencia. Para los agentes encargados del caso, sin embargo, la prioridad es clara: localizar a los agresores antes de que puedan volver a actuar.
Mientras tanto, la investigación sigue abierta. Y en algún lugar del área metropolitana, los responsables continúan en libertad.
