Policía Nacional de Alicante
La ciudad de Alicante ha vuelto a estremecerse ante un nuevo crimen que, según ha confirmado el Ministerio de Igualdad, se investiga como un caso de violencia de género. El pasado 25 de octubre, la Policía Nacional halló el cuerpo sin vida de una mujer de 37 años en avanzado estado de descomposición dentro de su vivienda. La víctima, natural de Madrid, residía en la capital alicantina desde hacía varios años. Dos hombres fueron detenidos: su pareja sentimental, de 38 años, y un amigo de éste, de 41, acusado de colaborar en el ocultamiento del cadáver.
Según fuentes policiales, la muerte se habría producido a comienzos de octubre, aunque el cuerpo no fue descubierto hasta casi tres semanas después. Los detenidos, al parecer, convivieron durante ese tiempo con el cadáver oculto en el domicilio de la víctima, intentando posteriormente abandonar la ciudad. La investigación se inició cuando un conocido de los implicados acudió a comisaría para alertar de que ambos le habían ofrecido dinero a cambio de ayuda para deshacerse del cuerpo.
Tras su testimonio, los agentes de la Policía Nacional registraron la vivienda y localizaron el cuerpo, junto a indicios que apuntaban a un homicidio violento con arma blanca. En el domicilio se hallaron además objetos ensangrentados y un cuchillo que podría haber sido utilizado en el crimen. Cuando la policía interceptó el coche en el que los sospechosos pretendían huir, encontró en su interior joyas, dinero en efectivo y sustancias estupefacientes.
Los investigadores no descartan que el crimen tuviera un móvil económico. La víctima habría recibido recientemente una herencia de cuantía considerable, circunstancia que podría haber motivado el asesinato. El Grupo de Delincuencia Violenta de la Comisaría Provincial de Alicante se hizo cargo del caso, y el Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 1 decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para ambos detenidos.
El Ministerio de Igualdad confirmó días después que se trata de un nuevo asesinato por violencia de género, el número 35 en lo que va de 2025. No constaban denuncias previas de la víctima contra su pareja, un hecho que subraya una de las mayores dificultades para la prevención de este tipo de delitos: la ausencia de señales previas detectables por las autoridades.
El caso ha generado una fuerte conmoción en la comunidad alicantina y en el conjunto del país. Colectivos feministas y asociaciones contra la violencia machista han convocado concentraciones de repulsa en varias ciudades de la Comunidad Valenciana. “Cada mujer asesinada es un fracaso del sistema y una llamada a reforzar la protección”, señalaron desde la Plataforma Feminista de Alicante.
Este crimen refleja la complejidad y brutalidad de muchas agresiones machistas: la violencia no sólo física, sino también económica y psicológica. La ocultación del cadáver durante días, el intento de huida y la participación de un tercero agravan la dimensión de los hechos.
Mientras el caso continúa bajo secreto de sumario, el suceso se suma a la larga lista de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas en España. El Ministerio de Igualdad ha recordado la existencia de los recursos de atención a víctimas: el 016, que no deja rastro en la factura, y la aplicación ALERTCOPS, que permite avisar de forma discreta en caso de peligro.
Este trágico suceso deja de nuevo en evidencia la persistencia de una violencia estructural que sigue cobrándose vidas en el país. La justicia, ahora, tendrá la tarea de esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades, mientras la sociedad exige que ningún caso más quede en silencio.
