Asesinato machista a la luz del dia en Zaragoza
La violencia estalló en plena calle, a media mañana, en uno de los barrios más poblados de Zaragoza. Eran poco más de las nueve cuando una mujer de 42 años fue asesinada a tiros en la calle Cardenal Cisneros, en el barrio de Las Fuentes. El autor, su expareja, la esperaba. Sabía cuándo llegaría. Sabía dónde encontrarla. Y acudió armado con la intención de matarla.
El hombre descendió de su vehículo y abrió fuego contra la víctima cuando esta se disponía a iniciar su jornada laboral. Varios testigos relataron que efectuó varios disparos y, al comprobar que la mujer aún se movía, la remató en el suelo. Acto seguido, se disparó en la cabeza. Murió poco después.
Un ataque premeditado
Los investigadores no tardaron en perfilar el crimen como un caso de violencia machista. Ambos habían mantenido una relación sentimental que había finalizado meses atrás, sin que constaran denuncias previas ni que la víctima estuviera incluida en el sistema de seguimiento VioGén.
Sin embargo, la ausencia de antecedentes formales no evitó la tragedia. El delegado del Gobierno en Aragón subrayó la planificación del ataque: el agresor conocía los movimientos de la mujer y acudió al lugar con antelación, armado y con una clara intención homicida.
El arma utilizada contaba con licencia deportiva. De hecho, el hombre portaba varias armas legales, una de las cuales fue empleada tanto para asesinar a la víctima como para quitarse la vida.
Un crimen en la calle
La brutalidad del suceso se vio amplificada por el escenario: una vía pública, a plena luz del día, con vecinos y transeúntes como testigos involuntarios. La escena, acordonada durante horas, dejó una fuerte impresión en el barrio, poco acostumbrado a episodios de violencia de esta magnitud.
Las autoridades calificaron el asesinato de “extrema crueldad”, no solo por la forma en que se produjo, sino por el grado de determinación del agresor.
Una cifra que sigue creciendo
Con este caso, el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en España en lo que va de 2026 asciende a al menos catorce, en un inicio de año especialmente preocupante.
El crimen de Zaragoza se suma, además, a otros episodios recientes que han vuelto a situar la violencia de género en el centro del debate público, evidenciando una realidad persistente que en ocasiones se manifiesta sin señales previas detectables.
Conmoción institucional y social
Las reacciones institucionales no se hicieron esperar. Representantes políticos y autoridades locales condenaron el asesinato y trasladaron su apoyo a la familia de la víctima. El Ayuntamiento anunció actos de repulsa y minutos de silencio en memoria de la mujer.
Mientras tanto, los investigadores continúan analizando todos los elementos del caso, aunque la secuencia de los hechos y la muerte del agresor han dejado escaso margen de duda sobre lo ocurrido.
La escena ya ha sido levantada. Pero la huella del crimen —rápido, público y brutal— permanece en un barrio que, en cuestión de minutos, pasó de la rutina cotidiana a convertirse en escenario de un asesinato.
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
