Desarticulada una red criminal que falsificaba documentos para migrantes.
La tarde del martes 2 de diciembre de 2025 se descubrieron en una vivienda del barrio Carolinas Altas (Alicante) los cadáveres de una mujer de 29 años y un hombre de 34, en lo que fuentes oficiales describen como un posible caso de violencia machista.
El hallazgo
El suceso saltó a la luz hacia las 17:00 h cuando un familiar de la pareja —alertado por un aviso de la guardería que indicaba que el hijo de ambos no había sido recogido— accedió al domicilio tras escuchar gritos desde el interior. Al forzar la puerta, encontró los cuerpos de ambos. La mujer presentaba múltiples puñaladas, principalmente en el pecho, mientras que el hombre apareció ahorcado en el balcón del piso.
Fuentes de la investigación señalan que la pareja, de nacionalidad argentina, estaba en proceso de separación —aunque seguían conviviendo— y tenían un hijo pequeño, que en el momento del suceso se encontraba en una escuela infantil. Además, no constaban denuncias previas por violencia de género, ni figuraban en los registros del sistema oficial de seguimiento (VioGén).
Investigación en curso y contexto institucional
La muerte ha sido trasladada al microscopio policial: equipos del Grupo de Homicidios y de la Policía Científica trabajan en la inspección ocular del piso, mientras se recaban indicios para determinar con exactitud las circunstancias del crimen.
Por su parte, la Ministerio de Igualdad ha condenado el suceso, reconociéndolo como un posible asesinato por violencia de género. Con este caso, el recuento provisional de mujeres asesinadas por violencia machista en 2025 aumentaría a 42, y el total histórico desde 2003 alcanzaría ya 1.337 víctimas.
Las autoridades recuerdan la existencia de canales de apoyo permanentes, como el teléfono 016, el correo del servicio y la app AlertCops, para denunciar o pedir ayuda ante situaciones de violencia.
Reacción social e institucional
Las instituciones de la Comunitat Valenciana —ayuntamientos, gobierno autonómico y delegación del Gobierno— han convocado concentraciones, minutos de silencio y gestos de condena pública. Se insiste en que estos crímenes no sean silenciados ni minimizados, y en la necesidad de visibilización, prevención y apoyo a las víctimas.
Este caso ha reavivado la preocupación sobre la vulnerabilidad de mujeres que, incluso sin denuncias previas, pueden estar en riesgo, especialmente cuando las relaciones se rompen o hay procesos de separación en curso.
Conclusión
El hallazgo de ambos cuerpos en Alicante evidencia una vez más la crudeza y los mecanismos silenciosos que suelen acompañar a los crímenes machistas: violencia extrema, armas blancas, suicidio del agresor y ausencia de denuncias previas.
Más allá del dolor y la conmoción, este suceso pone de nuevo en evidencia la urgencia de un compromiso social e institucional permanente: mejorar los mecanismos de detección, protección, acompañamiento y sensibilización. Porque cada cifra es una vida; y detrás, una persona, una familia, un menor vulnerable.
