Desarticulada una red de explotación sexual en Málaga.
La Policía Nacional detiene a 22 personas y bloquea más de ocho millones de euros en una operación contra dos casas de citas encubiertas como viviendas turísticas de lujo
La Policía Nacional ha desarticulado en la provincia de Málaga una organización criminal presuntamente dedicada a la explotación sexual de mujeres en dos casas de citas ubicadas en Benalmádena y Marbella. La operación, bautizada como ‘Gavage’, se ha saldado con 22 personas detenidas, 29 mujeres liberadas y la intervención o bloqueo de bienes, dinero y activos por un valor superior a los ocho millones de euros.
La investigación, desarrollada durante casi un año por el Grupo III de la UCRIF y la Unidad de Investigación Patrimonial de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Málaga, comenzó en agosto de 2025. Los agentes recibieron entonces información sobre la posible existencia de dos chalés en la Costa del Sol donde se estaría ejerciendo prostitución coactiva y donde, además, podría existir tráfico de drogas vinculado a la actividad de los locales.
Las primeras pesquisas permitieron a los investigadores constatar que no se trataba de una actividad aislada, sino de una estructura organizada, asentada en Marbella y Benalmádena, con reparto de funciones y distintos niveles de responsabilidad. Según la Policía Nacional, las viviendas funcionaban como dos de las casas de citas más activas de la zona y estaban orientadas principalmente a clientes con alto poder adquisitivo. La oferta, de acuerdo con la investigación, combinaba servicios sexuales, droga y discreción, además de servicios privados o exclusivos de acompañamiento.
Al frente de la red figuraría, presuntamente, una mujer de 72 años junto a varios de sus hijos. Seis de los detenidos pertenecen a la misma familia. Bajo ellos operaban otras personas encargadas del control diario de las mujeres, de la vigilancia de los inmuebles, del funcionamiento interno de las casas y del suministro de sustancias estupefacientes tanto a las víctimas como a los clientes.
Las mujeres liberadas ejercían la prostitución en condiciones abusivas y restrictivas, con jornadas prolongadas, escaso margen de descanso y disponibilidad constante. La organización habría impuesto además un sistema de control económico mediante tickets y pagos retrasados, una fórmula que, según los investigadores, dificultaba que las víctimas pudieran abandonar los inmuebles al mantenerlas pendientes de cobros o deudas internas.
El control no era únicamente económico. Los agentes han detectado un sistema de grabación instalado tanto en el interior como en el exterior de las viviendas, lo que permitía a los responsables supervisar la actividad y reforzar las normas impuestas. Las casas, pese a su apariencia de viviendas turísticas de lujo, ocultaban una actividad ilícita continuada, por lo que también se prevén expedientes administrativos contra los titulares de los inmuebles.
Durante la fase de explotación de la operación se practicaron registros en varias viviendas de Marbella y Benalmádena. En ellos fueron localizadas las 29 mujeres y se intervinieron distintas sustancias estupefacientes, entre ellas cocaína, tusi, marihuana, hachís y botellas de óxido nitroso. También se incautaron potenciadores sexuales y otros productos presuntamente empleados dentro de la actividad de la red.
La investigación patrimonial ha sido una de las claves del operativo. Los agentes intervinieron cerca de 300.000 euros en efectivo, vehículos de alta gama valorados en 383.000 euros, joyas y relojes pendientes de tasación. Además, se bloquearon cuentas bancarias con 1,1 millones de euros y bienes inmuebles valorados en más de 6,5 millones. La Policía también ha acreditado transacciones vinculadas con Dubái, una línea que refuerza la vertiente económica de la investigación.
A los detenidos se les investiga por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, delitos relativos a la prostitución, contra la salud pública, blanqueo de capitales y contra los derechos de los trabajadores. En el operativo participaron unidades especializadas como el Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas, encargado de acceder a lugares especialmente complejos, y guías caninos de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana para localizar droga y dinero oculto.
El caso vuelve a poner el foco en la utilización de viviendas de lujo y alojamientos turísticos como pantalla para actividades criminales en la Costa del Sol. Bajo una fachada de exclusividad y discreción, la organización habría mantenido un negocio ilícito basado en la explotación de mujeres, el suministro de drogas y la ocultación de beneficios.
Todos los detenidos deben ser considerados presuntos responsables mientras no exista una resolución judicial firme. La investigación continúa abierta para determinar el alcance real de la red, el origen de los fondos bloqueados y la posible participación de otras personas en el entramado.
