Alerta por el aumento de las tratas de mujeres.
El balance anual consolida una tendencia al alza del delito. Mientras la explotación sexual sigue ensañándose con mujeres jóvenes, la explotación laboral golpea principalmente a hombres migrantes.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Policía Nacional y Guardia Civil) lograron liberar a un total de 1.869 víctimas de trata de seres humanos y explotación a lo largo del año anterior, lo que representa un incremento del 4% en comparación con el ejercicio precedente. Entre las personas rescatadas se encontraban 28 menores de edad, una cifra que ha encendido las alarmas de las autoridades asistenciales.
Los datos oficiales confirman la persistencia de estas redes mafiosas en el país, las cuales diversifican sus métodos de captación. Durante el año analizado, las fuerzas de seguridad coordinaron 413 actuaciones policiales directas y efectuaron más de 6.775 inspecciones administrativas en centros de trabajo y entornos vinculados a la prostitución, identificando a un volumen superior a las 25.000 personas.
Explotación sexual: La mujer en el centro de la vulnerabilidad
El informe de criminalidad evidencia que la trata y la explotación con fines sexuales continúan teniendo, de forma abrumadora, rostro femenino. El perfil predominante de las víctimas rescatadas corresponde al de mujeres jóvenes con edades comprendidas entre los 23 y los 27 años.
- Trata sexual: Se identificó y liberó a 370 mujeres y niñas, frente a un registro de apenas cuatro hombres. Por un trabajo digno
- Explotación sexual: De las 397 víctimas detectadas por los agentes, 388 eran mujeres o menores de edad. Por un trabajo digno
La intensa labor preventiva en los espacios donde se ejerce la prostitución resultó clave para que la Policía y la Guardia Civil localizaran a 7.830 personas catalogadas en situación de alto riesgo, permitiendo activar de manera temprana los protocolos de protección social.
El drama laboral: Explotación en el tejido empresarial
Por otra parte, la trata y la explotación con fines laborales dibuja un mapa demográfico radicalmente distinto, afectando de manera mayoritaria a hombres en situación migratoria vulnerable.
En este sector, la actividad inspectora en empresas y explotaciones comerciales fue determinante. Se llevaron a cabo 5.041 inspecciones en centros de trabajo, lo que facilitó la identificación directa de 17.195 personas y la apertura de rigurosas investigaciones que culminaron con 18 detenciones de empresarios y encargados acusados de vulnerar de forma flagrante los derechos de los trabajadores.
Otras realidades delictivas
Más allá de los ámbitos sexual y laboral, las redes de criminalidad organizada siguen explotando otras vías de negocio ilegal que destruyen la dignidad humana. En el balance del año se incluyeron actuaciones específicas contra redes dedicadas a la criminalidad forzada, los matrimonios forzados y la mendicidad, un apartado este último en el que se logró liberar a dos víctimas y detener a siete responsables.
El incremento sostenido en la detección de personas vulnerables y menores de edad pone de manifiesto, según los mandos policiales, la necesidad imperiosa de reforzar tanto la legislación como las herramientas de prevención y detección temprana. Solo mediante un cerco asfixiante a los beneficios económicos de estas mafias se conseguirá frenar un negocio ilegal que sigue creciendo a costa de la libertad de los más indefensos.
