Cinco policias forales mueren en accidente de tráfico.
Navarra amaneció el miércoles 3 de junio golpeada por una tragedia inesperada. Cinco agentes de la Policía Foral fallecieron en un accidente de tráfico registrado en la AP-8, a la altura de Elgoibar, en Gipuzkoa, tras la colisión entre la furgoneta en la que viajaban y un camión cisterna. El siniestro se produjo en torno a las 9.15 horas, cerca del enlace de Maltzaga con la AP-1, y obligó a cortar la autopista durante varias horas.
Los agentes se dirigían a Iurreta, en Bizkaia, para participar en una jornada de formación con la Ertzaintza. Pertenecían al Grupo de Intervenciones Especiales de la Policía Foral, una unidad habituada a trabajar en escenarios de alta exigencia operativa. La Ertzaintza mantiene abierta una investigación para esclarecer las causas exactas del accidente, aún no determinadas oficialmente.
Las víctimas son Fermín Sola Barrena, de 52 años; Jesús María Vidaurreta Fernández, de 55; Miguel Crespo Obanos, de 48; Juan Martín Domínguez Villar, de 44; y Miguel Antonio D’Entremont Jiménez, de 35. Sus compañeros los han recordado como servidores públicos entregados, profesionales de larga trayectoria y personas muy vinculadas a sus familias y a la institución.
El conductor del camión resultó herido y fue trasladado a un centro hospitalario. El impacto fue de gran violencia: la furgoneta quedó destrozada y el camión llegó a volcar, invadiendo parte de la calzada en sentido contrario. La gravedad del siniestro movilizó a los servicios de emergencia y provocó importantes retenciones en uno de los corredores viarios más transitados del País Vasco.
La noticia desató una oleada de condolencias institucionales. El Gobierno de Navarra expresó su consternación, mientras que representantes del Gobierno vasco, la Ertzaintza, la Casa Real y el presidente del Gobierno trasladaron su apoyo a las familias y al cuerpo policial. En Pamplona, el dolor se concentró en torno a la Policía Foral, que perdió en un solo instante a cinco de sus miembros.
Más allá de las cifras, el accidente deja una herida profunda en Navarra. Cinco trayectorias profesionales quedaron interrumpidas en una carretera, cuando viajaban para seguir formándose. La investigación deberá aclarar qué ocurrió; el recuerdo, en cambio, ya pertenece a quienes compartieron con ellos servicio, vocación y vida.
