Cuatro Trinitarios detenidos por apuñalar a un menor.
La Policía Nacional les atribuye tentativa de homicidio y pertenencia a grupo criminal tras una agresión en Alcalá de Henares
La Policía Nacional ha detenido a cuatro jóvenes presuntamente vinculados a la banda latina Trinitarios por su participación en el apuñalamiento de un menor ocurrido el pasado mes de abril en un centro comercial de Alcalá de Henares, en Madrid. Los arrestados tienen entre 17 y 20 años y se les imputan presuntos delitos de tentativa de homicidio y pertenencia a grupo criminal.
Los hechos se produjeron en la tarde del domingo 19 de abril, cuando un grupo de jóvenes comenzó a perseguir a otros dos, presuntamente miembros de la banda Dominican Don’t Play. La persecución terminó dentro o en el entorno del centro comercial, donde los agresores alcanzaron a las víctimas, las golpearon y apuñalaron a una de ellas. El herido, un menor de 15 años y nacionalidad peruana, tuvo que ser atendido por heridas de arma blanca en el glúteo y en la espalda antes de ser trasladado al Hospital Gregorio Marañón.
La primera detención se produjo pocas horas después. Un joven español de 20 años se presentó en la Comisaría de Torrejón de Ardoz y reconoció los hechos, por lo que fue arrestado como presunto autor de tentativa de homicidio. Sin embargo, la investigación continuó abierta para identificar al resto de implicados en la agresión.
El avance de las pesquisas permitió detener el 29 de abril a otros cuatro presuntos miembros de Trinitarios. Según las investigaciones policiales, los detenidos habrían mantenido conversaciones por redes sociales con la víctima principal y lograron identificarla posteriormente en el centro comercial de Alcalá. Este dato apunta a una posible selección previa del objetivo y no solo a un encuentro casual.
Desde el punto de vista operativo, el caso reúne varios factores de riesgo: menores implicados, arma blanca, posible rivalidad entre bandas juveniles y uso de redes sociales para localizar o seguir a la víctima. Los centros comerciales, por su afluencia y múltiples accesos, son espacios especialmente sensibles para este tipo de incidentes, ya que una agresión puede generar pánico, dificultar la intervención inicial y facilitar la huida de los autores.
La investigación queda ahora en fase judicial, con los detenidos a disposición de la autoridad competente. El caso refuerza una preocupación policial ya conocida en Madrid: la presencia de grupos juveniles violentos capaces de trasladar sus conflictos a espacios públicos concurridos, con riesgo directo para terceros y para menores ajenos al enfrentamiento.
