Cae una banda que atracaba bancos.
La Guardia Civil detiene en Madrid a seis hombres vinculados a asaltos en pequeñas localidades de cinco provincias
La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal integrado por seis personas y especializado en robos con fuerza en entidades bancarias de pequeñas localidades. Los detenidos, arrestados en Madrid, están relacionados con asaltos cometidos en municipios de Burgos, Valladolid, Albacete, Cuenca y Toledo. Entre los golpes atribuidos al grupo figuran robos en Barrax, La Puebla del Salvador, El Torrico y Casarrubios del Monte, además de otros cometidos en Cardeñadijo y Montemayor de Pinilla.
La investigación comenzó en octubre de 2025, tras detectarse un incremento de robos de vehículos de alta gama en Madrid. Según la Guardia Civil, los coches sustraídos eran modificados mediante el cambio de matrículas, ya fueran robadas o dobladas, y posteriormente utilizados para cometer los asaltos. El grupo actuaba durante la madrugada, se desplazaba a pequeñas localidades, atacaba entidades bancarias y abandonaba la zona a gran velocidad.
El nivel de especialización era elevado. Los investigados empleaban herramientas avanzadas para acceder a los bancos y neutralizar medidas de seguridad. Entre los medios intervenidos figuran pinzas hidráulicas, una lanza térmica, radiales, inhibidores de frecuencia, llaves vírgenes, extractores de bombines, dispositivos GPS, cámaras ocultas, equipos electrónicos, dinero y prendas utilizadas en distintos robos. En una sola noche, llegaron a sustraer una caja fuerte con 140.000 euros en su interior “en cuestión de minutos”, según la información facilitada por el Instituto Armado.
La estructura logística también estaba organizada. Una vez identificado el modus operandi, los agentes localizaron una parcela agrícola en la Vega de Chinchón, en Madrid, donde el grupo escondía los vehículos utilizados en los robos. Ese punto funcionaba presuntamente como base de ocultación y preparación, una pieza clave para mantener la movilidad y dificultar la trazabilidad de los coches.
La operación culminó con cinco registros y la detención de los seis integrantes del grupo. La Guardia Civil les imputa 32 hechos delictivos y todos ingresaron en prisión preventiva tras pasar a disposición judicial.
El caso refleja una tendencia relevante en la criminalidad patrimonial organizada: bandas móviles que eligen municipios pequeños, con menor presencia policial nocturna, vías rápidas de salida y entidades bancarias con menor protección física que las grandes sucursales urbanas. La combinación de vehículos robados, inhibidores, herramientas térmicas y reparto de funciones revela una estructura criminal de alta movilidad y capacidad técnica. La investigación queda como ejemplo de coordinación interprovincial frente a robos especializados.
