Nuevo sistema de rastreo mediante drones en los rescates de montaña.
La tecnología se ha convertido en un aliado decisivo en los operativos de búsqueda. El último ejemplo llega desde el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), que ha incorporado a sus intervenciones un dron capaz de localizar teléfonos móviles incluso en zonas sin cobertura, reduciendo de forma drástica los tiempos de rescate.
La eficacia del sistema ha quedado demostrada en un reciente operativo en la zona limítrofe entre León y Asturias, donde los equipos lograron acotar la búsqueda de un montañero desaparecido gracias a esta herramienta, que permitió localizar su posición con precisión.
Convertir un móvil en una baliza
El núcleo de esta innovación es el sistema LifeSeeker, una tecnología desarrollada en España que transforma cualquier teléfono encendido en una señal rastreable. A diferencia de los métodos tradicionales, no depende de la cobertura de red: el dispositivo emite señales que el dron puede detectar, identificar y geolocalizar desde el aire.
Esto permite a los equipos de rescate trabajar en entornos donde hasta ahora la localización era extremadamente compleja: zonas montañosas, áreas boscosas o territorios aislados sin infraestructura de telecomunicaciones.
Reducción del tiempo crítico
Desde un punto de vista operativo, el impacto es directo: menos superficie que rastrear, menos horas de búsqueda y mayor probabilidad de éxito. El sistema permite acotar rápidamente el área de intervención y dirigir a los equipos terrestres al punto exacto, optimizando recursos humanos y materiales.
Además, introduce una ventaja clave frente a los métodos visuales: su capacidad para operar en condiciones adversas. La tecnología mantiene su eficacia durante la noche o con visibilidad reducida, escenarios en los que los helicópteros o los rastreos tradicionales pierden eficacia.
Integración aérea y despliegue inmediato
El sistema no es exclusivo de drones. Puede integrarse también en helicópteros y otras aeronaves, lo que permite desplegarlo de forma flexible según el terreno y la urgencia del operativo. Esta versatilidad amplía el radio de acción y facilita su uso en distintos tipos de emergencias, desde rescates en montaña hasta catástrofes naturales.
Un cambio de paradigma en rescates
El uso de este tipo de tecnología marca un punto de inflexión en la gestión de personas desaparecidas. Frente a los modelos clásicos basados en batidas y rastreo visual, el enfoque pasa a ser tecnológico y dirigido por datos.
Clave operativa
El elemento crítico ya no es solo la capacidad de búsqueda, sino la rapidez en activar medios tecnológicos avanzados. En escenarios donde cada hora cuenta, la posibilidad de convertir un móvil en una baliza de emergencia redefine los protocolos: menos incertidumbre, más precisión y, sobre todo, más opciones de llegar a tiempo.
