Cae una red que introducía droga en la prisión de Algeciras.
La Policía Nacional ha desarticulado una trama dedicada a introducir sustancias estupefacientes en el centro penitenciario de Algeciras mediante un método sofisticado y de difícil detección: la impregnación de droga en cartas y documentos que accedían al interior de la cárcel como correspondencia ordinaria.
Según han informado fuentes policiales, la organización utilizaba papel tratado con compuestos psicoactivos que, una vez dentro del recinto penitenciario, eran consumidos por los internos. Este sistema, cada vez más extendido, permite sortear los controles habituales al no presentar la droga en formatos convencionales.
Un sistema discreto y eficaz
La investigación ha revelado que los implicados disolvían las sustancias para posteriormente impregnar folios, cartas o incluso dibujos, que eran enviados a reclusos. Una vez recibidos, los internos fragmentaban el papel para su consumo, generalmente mediante su combustión.
Este procedimiento no solo dificulta su detección, sino que incrementa el riesgo sanitario, ya que la concentración de los compuestos puede variar y provocar efectos imprevisibles.
Operación policial
La operación ha permitido identificar tanto a los responsables en el exterior como a posibles colaboradores dentro del centro penitenciario, evidenciando una estructura organizada. Los agentes continúan trabajando para determinar el alcance total de la red y no descartan nuevas detenciones en los próximos días.
Fuentes cercanas a la investigación destacan la complejidad de este tipo de tramas, que requieren de técnicas avanzadas para su detección, así como una estrecha coordinación entre cuerpos policiales y personal penitenciario.
Alerta en las prisiones
El uso de papel impregnado con droga se ha convertido en una de las principales vías de introducción de sustancias en prisión en los últimos años. Su bajo perfil físico y la apariencia inocua de la correspondencia lo convierten en un método especialmente difícil de interceptar.
Además, el consumo de estas sustancias dentro de los centros penitenciarios genera un impacto directo en la seguridad, al aumentar el riesgo de incidentes violentos y situaciones de descontrol entre los internos.
Refuerzo de los controles
Ante esta realidad, las autoridades insisten en la necesidad de reforzar los sistemas de control de la correspondencia, incorporando medios técnicos que permitan detectar este tipo de sustancias, así como intensificar la formación del personal encargado de su supervisión.
La operación desarrollada en Algeciras se enmarca en la estrategia de lucha contra el tráfico de drogas en entornos cerrados, donde la constante adaptación de las redes criminales obliga a una respuesta igualmente dinámica por parte de las fuerzas de seguridad.
