Rescatado un bañista en una playa de Melilla.
Equipo NIR interviene en Boca del León ante fuerte oleaje; joven con hipotermia atendido y entregado sano a familiares
La Guardia Civil ha rescatado a un menor de edad que se encontraba en grave peligro en una zona rocosa de la playa de Trápana, en la Boca del León, Melilla. El operativo, desarrollado el 2 de abril de 2026, fue activado por la alerta de un vigilante de seguridad y culminó con éxito gracias a la intervención del Equipo de Natación, Intervención y Rescate (NIR).
La Central Operativa de Servicios (COS) de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla recibió el aviso de un vigilante de seguridad de Melilla la Vieja, quien detectó a un bañista en apuros. El menor estaba encaramado en una roca, completamente aislado y sin capacidad para salir por sus medios debido al intenso oleaje. Inmediatamente, se movilizó el Equipo NIR, especializado en operaciones acuáticas de alto riesgo.
Pese al mal estado del mar, con olas fuertes que complicaban la aproximación, la embarcación oficial de la Guardia Civil logró posicionarse cerca de la zona peligrosa. Uno de los agentes especialistas se lanzó al agua, nadó hasta el joven, lo alcanzó y lo trasladó a nado de vuelta a la lancha. El menor presentaba signos evidentes de hipotermia por exposición prolongada al agua fría y el viento, por lo que recibió primeros auxilios in situ antes de ser evacuado al puerto cercano, donde fue entregado a sus familiares en buen estado general.
La Comandancia destacó la «pericia y profesionalidad» de los intervinientes tanto de la seguridad privada como del NIR, que evitaron un desenlace fatal en un entorno de alto riesgo pero el incidente subraya los peligros de esta playa.
Una playa peligrosa
La playa de Trápana, en la Boca del León (Melilla), es una zona rocosa de mar abierto, propensa a oleajes intensos por su exposición al Estrecho. Accesible solo por barco o caminos difíciles, atrae a bañistas y pescadores, pero genera frecuentes rescates por corrientes y resbalones. El Equipo NIR de la Guardia Civil, presente en comandancias costeras como Melilla, está formado por agentes con formación en natación de salvamento, intervención en aguas agitadas y primeros auxilios. Este incidente se alinea con operaciones rutinarias en la ciudad autónoma, donde el fuerte viento y mareas variables multiplican riesgos en temporada primaveral.
Videos difundidos en redes confirman la dificultad del rescate, con el agente luchando contra olas para sujetar al menor.
