Desarticulada una red de explotación sexual en Castellón.
La Policía Nacional libera a tres víctimas y detiene a 11 implicados en una organización que captaba mujeres mediante mensajería y las obligaba a prostituirse por deudas de hasta 7.000 € en España
Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal internacional dedicada a la trata de mujeres con fines de explotación sexual, liberando a tres víctimas de origen sudamericano y deteniendo a 11 presuntos miembros del entramado en varias provincias españolas. La investigación, iniciada en septiembre de 2025, revela métodos de captación, traslado y control propios de una estructura altamente organizada dirigida a mujeres en situación de vulnerabilidad social y económica.
La operación, desarrollada bajo el control de la Brigada de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, se centró en un grupo que contactaba a potenciales víctimas a través de aplicaciones de mensajería instantánea, con ofertas engañosas que las convencían de viajar a España con la promesa de oportunidades laborales o mejores condiciones de vida. Para facilitar el cruce de fronteras sin levantar sospechas, la organización gestionaba billetes de avión, reservas de hotel y seguros médicos, simulando un viaje turístico.
Una vez en territorio español, las mujeres entraban en un ciclo de explotación sexual en el que contraían una deuda de hasta 7.000 € que debían saldar ejerciendo la prostitución en clubes y pisos prostíbulo ubicados en Castellón, Madrid y Sevilla. La estructura las mantenía con libertad de movimiento extremadamente limitada, otorgándoles apenas dos horas de descanso diarias, y obligándolas a trabajar 24 h al día, siete días a la semana, bajo vigilancia constante.
Modus operandi delictivo
Las mujeres eran forzadas a ceder su imagen para anuncios en páginas web de contactos, obligadas a aceptar cualquier servicio sexual sin posibilidad de negarse y, en algunos casos, a consumir, transportar y ofrecer sustancias estupefacientes bajo amenaza de sanciones internas. El control sobre las víctimas se reforzaba mediante coacciones psicológicas, incluida la recepción de fotografías de sus familiares en Sudamérica como forma de intimidación para asegurar su sometimiento.
La investigación policial demostró que, además de la explotación sexual, la red se valía de traslados continuos de las mujeres entre diferentes ubicaciones para dificultar la detección por parte de las fuerzas de seguridad. La estructura criminal generaba beneficios a través de los ingresos de los servicios sexuales, reteniendo la mayor parte de las ganancias a pesar de que teóricamente se estipulaba una repartición equitativa entre la víctima y la responsable del piso, condición que casi nunca se cumplía.
Desarrollo y resultados operativos
La operación se saldó con cinco diligencias de entrada y registro en la provincia de Castellón, donde se localizaron y liberaron a las tres víctimas identificadas. Los detenidos fueron arrestados en Castellón (6), Madrid (2), Sevilla (2) y Alicante (1). De ellos, cuatro principales responsables han ingresado en prisión provisional por su presunta implicación en delitos de trata de seres humanos, explotación sexual, pertenencia a organización criminal, favorecimiento de la inmigración ilegal y delitos contra la salud pública.
En el marco operativo se intervinieron dos teléfonos móviles, un datáfono utilizado para el cobro de servicios sexuales y documentación clave relacionada con las actividades delictivas de la red. El despliegue se desarrolló con apoyo de unidades especializadas en trata y explotación de personas, priorizando la protección y recuperación de las víctimas.
Estado actual y relevancia operativa
La desarticulación de este grupo fortalece las líneas operativas contra la trata internacional de seres humanos con fines de explotación sexual, un delito transnacional que aprovecha canales digitales y la vulnerabilidad socioeconómica para captar y someter a mujeres a condiciones de servidumbre. La Policía Nacional mantiene abiertas las investigaciones para identificar posibles ramificaciones de la red y establecer vínculos con otros casos de explotación similares, instando a denunciar situaciones sospechosas a través de canales oficiales.
