Operación conjunta de Mossos d'Esquadra y Policia Nacional para desarticular una red criminal internacional.
Mossos d’Esquadra, Policía Nacional y Europol actúan en operación conjunta iniciada hace un año; incautadas armas de fuego, 600 kg de marihuana y más de 70 kg de hachís
Los Mossos d’Esquadra han desarticulado, en colaboración con la Policía Nacional y Europol, una organización criminal internacional dedicada al tráfico de armas de fuego y estupefacientes, con un balance de 21 detenciones en Catalunya, Andalucía y Bulgaria. La operación, ejecutada el pasado lunes 23 de marzo, ha permitido el arresto del principal líder de la red en Sofía (Bulgaria), considerado un «objetivo de alto valor» por Europol, así como de otros miembros clave en múltiples localidades españolas.
La investigación se inició en marzo de 2025 por parte de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d’Esquadra, tras detectar movimientos sospechosos de vehículos con compartimentos ocultos que introducían armas desde Turquía y los Balcanes. Estas armas —principalmente pistolas y subfusiles— eran distribuidas a grupos criminales en España y Europa, a menudo utilizadas como moneda de cambio en transacciones de drogas. La red operaba con una logística sofisticada: los vehículos modificados cruzaban fronteras terrestres y marítimas, evadiendo controles aduaneros mediante dobles fondos y falsificaciones documentales.
Paralelamente, la organización contaba con una rama dedicada al narcotráfico. Adquirían grandes cantidades de marihuana en cultivos de Catalunya y Málaga, exportándola a Turquía y Grecia en volúmenes que alcanzaban hasta una tonelada y media mensual. Esta doble actividad generaba flujos millonarios, blanqueados a través de empresas pantalla y transferencias internacionales, según fuentes policiales.
El operativo culminó con registros simultáneos en Barcelona, Teià, Mataró, Sabadell, Tordera (todas en la provincia de Barcelona), Lloret de Mar (Girona) y Málaga. En estos inmuebles y vehículos se intervinieron varias armas de fuego largas y cortas, munición, cerca de 600 kilos de marihuana procesada y más de 70 kilos de hachís. Además, se aprehendieron documentos falsos, dispositivos electrónicos y dinero en efectivo, que están siendo analizados para desentrañar la estructura financiera de la trama.
Europol ha destacado la relevancia de esta acción, enmarcada en su prioridad contra el tráfico de armas en la UE, donde las mafias balcánicas y turcas suministran el 80% de las pistolas ilegales circulantes. En España, Catalunya se ha convertido en un hub logístico para estas redes debido a su puerto de Barcelona y aeropuertos internacionales. La Policía Nacional aportó inteligencia desde Andalucía, donde se detectaron envíos marítimos desde el Estrecho.
Los 21 detenidos —de nacionalidades diversas, incluyendo búlgaros, turcos y españoles— han sido acusados de delitos de tráfico de armas, blanqueo de capitales, organización criminal y contra la salud pública. Varios están en prisión provisional, y la investigación permanece abierta, con Europol coordinando posibles ramificaciones en los Balcanes. No se descartan más arrestos ni decomisos.
Esta operación refuerza la cooperación policial europea ante el auge del crimen transfronterizo. En 2025, Europol reportó un incremento del 20% en el tráfico de armas pequeñas, vinculadas a ajustes de cuentas y terrorismo. En Catalunya, los Mossos han desmantelado en el último año una docena de redes similares, incautando miles de armas y toneladas de droga. Autoridades autonómicas y estatales insisten en reforzar fronteras y ciberinteligencia para cortar estas rutas que alimentan la violencia urbana.
El caso ilustra los riesgos de la globalización criminal: armas de zonas de conflicto balcánico terminan en calles españolas, intercambiadas por cannabis local. La intervención evita que cientos de armas lleguen a bandas juveniles y organizaciones terroristas, salvando potenciales vidas.
