Laboratorio IRTA registrado por la Guardia Civil y Mossos d'Esquadra
Una operación policial de gran calado se ha desplegado este jueves por la mañana en el campus de Bellaterra, donde los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civilhan procedido a registrar las instalaciones del laboratorio IRTA-CReSA —centro de investigación en sanidad animal— en el marco de la investigación sobre el origen del reciente brote de peste porcina africana (PPA) detectado en Cataluña. La diligencia ha sido ordenada por el Juzgado de Instrucción nº2 de Cerdanyola del Vallès en unas actuaciones declaradas bajo secreto de sumario.
El dispositivo, iniciado alrededor de las 9:00 horas, ha contado con agentes de la División de Investigación Criminal de los Mossos y efectivos de la Policía Judicial de la Guardia Civil, que han accedido a las dependencias del laboratorio, ubicado a pocos kilómetros de los primeros casos de jabalíes infectados. La entrada y el registro se han llevado a cabo “siguiendo los protocolos y las medidas de seguridad que requieren este tipo de centros de investigación”, han informado los cuerpos policiales en sus comunicados oficiales.
La investigación se centra en esclarecer si el brote, que hasta el momento ha provocado la muerte de al menos 26 jabalíes y ha llevado a la Generalitat a imponer restricciones en varias zonas de Collserola, puede haber tenido su origen en una fuga accidental del virus desde el propio laboratorio. El primer atestado policial sobre el caso fue remitido al juzgado el pasado 9 de diciembre, cuando se abrió la causa por un posible delito contra el medio ambiente ante las sospechas de que la cepa detectada en los animales fuera la misma con la que se trabajaba en el centro.
La cepa del virus hallado en los cadáveres de los jabalíes —similar al grupo genético 29 y no habitual en Europa— coincide con variantes empleadas en estudios experimentales y de desarrollo de vacunas, según informes que han circulado en los últimos días, lo que ha reforzado la línea de investigación sobre una posible fuga.
Este registro policial se produce en un clima de gran tensión entre el sector porcino, las autoridades sanitarias y la comunidad científica, que hasta ahora mantiene posturas divididas respecto a si la PPA pudo surgir de forma natural o si, por el contrario, existe un nexo epidemiológico con las actividades del laboratorio.
Por el momento, no se han ofrecido más detalles sobre pruebas concretas recolectadas durante el registro ni si se han practicado detenciones o imputaciones. Las diligencias siguen bajo secreto de sumario, y la investigación judicial continuará en los próximos días, con una auditoría paralela ordenada por la Generalitat y la implicación de expertos científicos para descartar o confirmar definitivamente el origen del brote.
