Primera célula desmantelada del Tren de Aragua
La Policía Nacional ha dado un golpe clave al crimen organizado internacional al desmantelar la primera célula del Tren de Aragua establecida en España. La operación, bautizada como Interciti, culminó con la detención de 13 personas en diversas provincias —Barcelona, Madrid, Girona, A Coruña y Valencia—, marcando un hito en la lucha contra una de las organizaciones criminales más violentas de América Latina.
El operativo se desarrolló tras meses de investigación, iniciada en 2023, cuando los agentes identificaron movimientos sospechosos vinculados con la llegada a España de personas relacionadas con la estructura venezolana. Entre los detenidos figura el hermano menor de “Niño Guerrero”, líder del Tren de Aragua, cuya influencia en la banda sigue siendo dominante incluso desde su encarcelamiento en Venezuela.
Una organización criminal en expansión
El Tren de Aragua surgió hace más de una década en Venezuela, concretamente en el estado de Aragua, como una red delictiva vinculada inicialmente a actividades sindicales en obras ferroviarias. Sin embargo, con el tiempo evolucionó hacia una organización criminal transnacional, implicada en delitos como el narcotráfico, la extorsión, la trata de personas, los secuestros y los asesinatos por encargo.
Su expansión a países como Colombia, Chile, Perú y Ecuador había sido ampliamente documentada por las autoridades y organismos internacionales. Ahora, su presencia en territorio europeo representa una amenaza de mayor alcance, ya que busca establecer redes de tráfico de drogas sintéticas y estructuras de blanqueo de capitales con base en España.
Los registros y las pruebas halladas
Durante los registros, los agentes intervinieron dos laboratorios clandestinos para la producción de tusi (también conocida como “cocaína rosa”), junto a cantidades significativas de cocaína, marihuana y drogas sintéticas. También se incautaron armas blancas, documentación falsificada, terminales telefónicos y dinero en efectivo.
La célula estaba dividida en dos subestructuras: una dedicada a la elaboración y distribución de tusi, y otra centrada en la logística y el tráfico de cocaína. Según la Policía, los miembros operaban de forma jerarquizada y utilizaban viviendas compartidas como puntos de producción y distribución, adoptando medidas extremas para evitar ser detectados.
Colaboración internacional y prevención
La operación fue posible gracias a la cooperación con organismos internacionales como AMERIPOL y la Policía Nacional de Colombia, que aportaron información clave sobre los vínculos del grupo con otras células en América Latina. Las autoridades españolas destacan que esta actuación es un primer paso para impedir el asentamiento del Tren de Aragua en Europa.
El Ministerio del Interior subrayó que se trata de una operación de “gran relevancia estratégica”, ya que demuestra que España no es ajena al fenómeno del crimen organizado transnacional. Asimismo, las investigaciones continúan abiertas para identificar posibles ramificaciones y colaboradores locales.
Una amenaza global, una respuesta coordinada
El caso del Tren de Aragua evidencia cómo el crimen organizado se adapta y busca nuevos territorios para expandir su influencia. La rápida respuesta de la Policía Nacional ha evitado que la banda se consolide en España, pero las autoridades advierten de la necesidad de mantener la cooperación internacional y reforzar la inteligencia policialpara anticipar movimientos similares de otros grupos.
Con esta operación, España lanza un mensaje claro: el país no será refugio para redes criminales internacionales. Sin embargo, la magnitud y sofisticación del Tren de Aragua plantea un reto a largo plazo para las fuerzas de seguridad europeas, que deberán coordinar esfuerzos para impedir que este tipo de organizaciones encuentre terreno fértil en el continente.
